Ser madre primeriza significa entrar a un mundo totalmente nuevo. Por más que hayas leído y preparado, siempre existen dudas sobre lo mejor para tu hijo. Constantemente surgen tendencias que aseguran tener la llave mágica de la maternidad; y opiniones de familiares y de amigos que ponen en duda nuestras creencias sobre la crianza.

Según el doctor Miguel Gallardo, neonatólogo de Clínica Dávila, lo más importante para la madre es que se pueda apoyar en información objetiva y comprobada. Por este motivo, comparte a continuación algunos de estos consejos básicos:

  1. Controlar al recién nacido durante la primera semana de vida. No dejar pasar más de diez días. De esta forma se confirma que el niño está sano y, de existir alguna patología, se podrá detectar a tiempo.

 

  1. Cuidar el ombligo. Mantenerlo limpio y siempre seco. Estar atentos a que no tome mal olor, se ponga rojo o duela. Si uno de esos síntomas se presenta, hay que consultar al médico.

 

  1. Bañar a la guagua todos los días a partir del segundo día de desprenderse el ombligo. Esto evita el desarrollo de patologías en la piel, tales como dermatitis seborreica.

 

  1. Evitar coceduras disminuyendo la exposición de la piel con orina o deposiciones. Cada vez que se cambie el pañal, se sugiere lavar la zona con agua y secarla bien. Las coceduras no se previenen con crema sino con la higiene y ausencia de humedad.

 

  1. Preferir la lactancia materna sobre la formula y rellenos.

 

  1. Cortar el pelo al niño no influye – de ninguna forma – en su salud. Sólo en aquellos casos de prematuros se recomienda no cortarlo, más que todo, para guardar el calor.

 

  1. Colocar aritos a las niñas es una opción personal y estética.

 

  1. Elemento fundamental al momento de reforzar el sistema inmunológico de los niños.