Si bien las emergencias pediátricas varían según las edades de los niños y la época del año, los traumatismos son transversales a cada estación. Los accidentes por golpes, caídas, quemaduras y otros, suelen ocurrir de manera más frecuente en vacaciones de verano, al igual que en época de colegio. En general, los accidentes suelen ocurrir cuando los niños están fuera de casa, aunque también son frecuentes los accidentes cotidianos producidos en casa.

Se puede definir traumatismo como una lesión o daño en tejidos o huesos producido por un factor externo como una caída, golpe o corte, entre otros. Los traumatismos más frecuentes según el pediatra de Clínica Dávila, Gustavo Valderrama Burmeister, jefe del servicio de urgencia materno-infantil, son aquellos relacionados con fractura de extremidades (mano, brazo, antebrazo, piernas, tobillos), así como también los ocasionados por accidentes de tránsito y actividades deportivas, esto son traumas torácicos y abdominales, donde los pediatras emergenciólogos también actúan en una primera instancia para el control del dolor.

En el caso de traumatismos, los adultos a cargo de niños suelen responder con “lo que tienen a mano”, pero no es tan sencillo dado que se puede poner en riesgo la vida de los pequeños pacientes. Señala el especialista que “no es llegar y entablillar o hacer un torniquete en caso de hemorragia”. En el caso que un paciente no pueda ponerse de pie se debe llamar a una ambulancia como primera medida, especialmente si es un traumatismo importante y hay pérdida de conciencia.

En el caso de traumatismos que evidentemente son de menor gravedad, como una torcedura de tobillo, el especialista recomienda aplicar inicialmente compresas frías, y posteriormente consultar a un especialista para verificar el estado de salud del paciente, dado que por inofensivo que parezca en un inicio el traumatismo, éste puede ir desde un esguince hasta una fractura, aunque el paciente pueda ponerse de pie o incluso caminar.

Otros traumatismos infantiles frecuentes son los traumatismos oculares y dentales.

Las quemaduras también son frecuentes en niños

El especialista recomienda que siempre se acuda a emergencias en el caso de un traumatismo severo, en especial con las quemaduras donde los “secretos de la abuela” están en el inconsciente colectivo. El pediatra de Clínica Dávila es enfático al señalar que se debe “concurrir rápidamente a un servicio de urgencia y en el domicilio no hacer nada más que poner solamente agua, lavar con abundante agua”, y que por mucho temor que puedan sentir los padres, “por ningún motivo echar cremas, harina o ungüentos, que tienden a complicar el manejo de las quemaduras e incluso lo pueden agravar”. Las quemaduras son frecuentes en cocinas con agua hirviendo y estufas. En época de verano son muy comunes las quemaduras solares, que tampoco deben tratarse con remedios caseros.

¿Qué hacer en caso de quemaduras en niños? sólo hay tres pasos a seguir ante una quemadura:

  • Retirar la fuente de calor que ocasiona la quemadura
  • Lavar con abundante agua
  • Acudir a urgencias

Por muy superficial que pueda parecer una quemadura, existen diferentes tipos. Éstas pueden ir del grado 1 (superficial en la piel) a grado 3 (destrucción de tejidos y pérdida de piel). La rapidez con la que se evalúe una quemadura es fundamental para el futuro tratamiento y deben ser atendidas en los servicios de urgencias con profesionales especializados.

Idealmente en todo lugar donde haya muchos niños, un colegio, por ejemplo, debiese haber personas con un nivel de instrucción adecuado respecto de primeros auxilios. Sin embargo, la primera intervención puede ser crucial en la evolución de quien sufre un traumatismo, por lo que, en todos los casos, el experto recomienda acudir a urgencias o buscar ayuda con personas capacitadas, como Carabineros o Bomberos. A pesar de esto, el pediatra especialista en urgencias infantiles entrega las siguientes recomendaciones a modo de “Primeros Auxilios” mientras el equipo especializado logra llegar al lugar del accidente:

  • En caso de quemaduras aplicar sólo abundante agua.
  • Mantener a la persona con oxígeno.
  • Retirar objetos de nariz y boca que impidan la respiración.
  • En caso de un traumatismo grave no trasladar a la persona accidentada.
  • En caso de trauma físico menor, pueden ser trasladados a urgencias por medios propios.