El cáncer de próstata es uno de los más frecuentes, de hecho, se encuentra en el tercer lugar dentro del listado de mortalidad por cáncer en hombres.

Sin embargo, el doctor Cristian Urzúa, urólogo oncológo de Clínica Dávila, asegura que, a diferencia de otros tipos de cáncer, éste es uno de los pocos que cuenta con simples elementos que permiten a los especialistas detectarlo precozmente.

Asimismo, explica que es clave realizarse un chequeo preventivo de forma anual, ya que “la probabilidad de que te vaya bien, la probabilidad de lograr curación, cambia radicalmente si el diagnóstico es precoz o si el diagnóstico es tardío”. Por lo tanto, “una persona que se haga el control preventivo de forma anual, tiene más probabilidades de detectar precozmente un posible cáncer, por lo que tiene más posibilidades de llegar a tiempo y que los tratamientos sean efectivos, es decir, aumentan sus expectativas de curación”.

Por otro lado, si un paciente se efectúa los exámenes cuando ya comenzaron los síntomas, significa que está llegando a una etapa muy avanzada del cáncer, por lo que lo más seguro es que tenga una peor respuesta al tratamiento.

¿En qué consta el chequeo preventivo?

Para prever el cáncer de próstata, se requiere de dos exámenes, el examen físico en consulta y una muestra de laboratorio.

Una vez que el médico conversa con el paciente para tener en consideración su historia clínica, procede a realizar la palpación rectal y así asegurarse de que no hay ninguna anomalía en su próstata.

El doctor Urzúa hace un llamado a perder el miedo al tacto rectal, ya que “la palpación es un examen que no genera dolor, es muy rápido, fácil de hacer y no causa molestia, al contrario de lo que creen los hombres”.

Paralelamente, solicita una muestra de sangre para revisar los niveles de antígeno prostático. Se trata de un examen para el cual el paciente debe mantener un período de abstinencia sexual de 3 días previo al examen, no haber sido sometido a tacto rectal o manipulación prostática las 72 horas previas al examen y no haber realizado ejercicio físico, especialmente ciclismo 24 horas antes de tomar el examen.

En caso que alguno, o ambos, exámenes salgan alterados, el urólogo a cargo deberá realizar un estudio más profundo, que puede ser con el apoyo de una resonancia magnética de próstata o con una biopsia, dependiendo de cada caso.

¿Desde qué edad comenzar con el chequeo?

El especialista declara que si bien, no hay un acuerdo absoluto en las guías internacionales sobre la edad en que los hombres deben comenzar a consultar para prevenir el cáncer de próstata, si existen ciertos lineamientos generales en base a los cuales, en general, se recomienda que se inicie el chequeo anual entre los 45 y 50 años.

No obstante, a todos aquellos que cuenten con antecedentes familiares de parientes cercanos que tuvieron cáncer de próstata, se aconseja comenzar un poco antes, es decir, alrededor de los 40 años.