La epilepsia no es una sola enfermedad, ya que éste es el nombre que se le da a un conjunto de enfermedades neuronales que tienen como expresión final las crisis epilépticas.

Si bien, los síntomas de la epilepsia son bastante evidentes, ya que tienen que ver principalmente con las crisis, las hay de distinto tipo. Las más comunes son las tonicoclónicas, popularmente conocidas como espasmos, pero también existen otros signos que son mucho más sutiles, como los episodios de desconexión, pérdidas de conciencia momentánea o movimientos inesperados de diferentes partes del cuerpo.

En el caso de los lactantes, es importante poner mayor atención, ya que según lo explicado por el doctor Andrés Goycoolea, neurocirujano infantil de Clínica Dávila, “las guaguas muy chiquititas hacen pocos síntomas, hacen unos chupeteos, desvían la mirada, enchuecan la cabecita y eso fue una crisis y si hay un ojo poco experimentado, se puede pensar que esto fue un espasmo de una guagua y no que fue una crisis”.

Además, el experto agrega que siempre es recomendable estar alerta y consultar con un especialista ante cualquier movimiento anormal que sea estereotipado, lo que quiere decir que sea similar cada vez, y repetido periódicamente.

En niños las causas de epilepsia que más se encuentran son las idiopáticas, que tienen relación con la carga genética; y las juveniles, que se vinculan al estado del desarrollo del cerebro.

¿Tiene cura la epilepsia infantil?

La epilepsia es una enfermedad que puede generar muchos impedimentos para el desarrollo de una vida normal, por lo que encontrar una solución parece muy urgente para quienes la padecen.

En este sentido, hay que mencionar que la epilepsia es una enfermedad crónica que, si bien puede ser controlada a través de fármacos permitiendo al paciente hacer una vida normal, es una condición para toda la vida.

En caso que un primer fármaco no fuera eficiente, es importante que el niño sea derivado a un establecimiento que pueda hacer un estudio pre quirúrgico para ver si puede ser candidato a cirugía.

La cirugía para la epilepsia es definitiva, y a pesar de que el paciente debe seguir tomando medicamentos por un período de tiempo para prevenir posibles crisis, es altamente probable que no vuelvan a presentarse.

Sin embargo, es importante destacar, que no todos los niños pueden ser operados y sólo aquellos que tienen una epilepsia refractaria, lo que quiere decir que no responde a ningún tipo de medicamento, pueden ser candidatos a cirugía.