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Criptorquidia: Una patología que debe ser tratada en la primera infancia

La criptorquidia es una patología que se produce cuando no hay descenso del testículo hacia el escroto. Cuando se presenta solo en un testículo hablamos de criptorquidia unilateral, mientras que cuando se presenta en ambos testículos, se denomina criptorquidia bilateral.

Generalmente esta afección se diagnostica en el recién nacido cuando se aprecia un escroto vacío o una asimetría de éste, debido a que uno o los dos testículos no bajaron normalmente y se ubican en la cavidad inguinal. En casos menos frecuentes, se presenta en niños de cuatro a ocho años cuando los testículos que estaban en el escroto se retraen hacia la cavidad inguinal (zona inferior de la región inguinoabdominal). Este último se denomina criptorquidia adquirida.

La criptorquidia en adultos es sumamente rara, ya que es una patología que se diagnostica y que debiese tratarse en los primeros años de vida.

La criptorquidia no debe ser confundida con otras patologías como el testículo intraabdominal, que ocurre cuando el testículo se queda dentro del abdomen; el testículo ectópico, que resulta cuando éste se localiza fuera de la vía inguinal, o el testículo en ascensor o testículo retráctil que se produce cuando el testículo no se mantiene fijo y migra a otros lugares dentro de la cavidad inguinal.

Causas de la criptorquidia

Si bien las causas de esta patología no son conocidas, hay elementos genéticos, anatómicos, ambientales, hormonales y de salud materna que deben ser tomados en cuenta. Uno de los factores de riesgo de la criptorquidia es el parto prematuro, debido a que éste provoca que no haya un desarrollo completo de los testículos del bebé o que no se logre completar el descenso de estos.

La importancia de un diagnóstico temprano

La detección de un testículo no descendido debiese ser al momento del nacimiento. Muchas veces el descenso de los testículos se da en los primeros meses de vida, por lo que es necesario consultar con un especialista para llegar a un diagnóstico de criptorquidia.

Un diagnóstico temprano resulta en un tratamiento que puede evitar secuelas de la criptorquidia en la adolescencia y adultez.

El doctor José Campos, especialista en Urología Infantil de Clínica Dávila, sostiene que la criptorquidia “es una afección frecuente que, si no se resuelve en una edad adecuada, va a llevar a tener atrofia en el testículo y en el adulto joven podría malignizarse”.

Una de las consecuencias que el doctor Campos describe, tiene que ver con la temperatura que requiere el testículo para desarrollarse y para un correcto funcionamiento hormonal. “El testículo tiene que estar a una temperatura más fría en el escroto, y si está adentro del abdomen o cercano al abdomen, en la región inguinal, la temperatura es otra, dañando las células del testículo”, afirma.

Tratamiento para la criptorquidia

En casi la totalidad de los casos de criptorquidia, el tratamiento conlleva una cirugía llamada orquidopexia, que consiste en una pequeña incisión en la ingle para liberar el testículo de las capas que lo envuelven y descenderlo hasta el escroto.

“En general es una operación bastante buena, tiene pocas complicaciones y es ambulatoria”, afirma el especialista, quien además indica que la intervención debe realizarse entre los 6 y 12 meses de edad para evitar desórdenes hormonales producto de esta patología.

Si bien en la edad infantil es poco probable que el niño vaya a tener un déficit hormonal, en casos de criptorquidia bilateral pueden presentarse problemas de este tipo, sobre todo cuando no es tratada a tiempo.

Algunas de las complicaciones que pueden provocarse por un tratamiento tardío o la falta de éste son:

  • Hernia inguinal.
  • Torsión testicular.
  • Compresión del testículo por lesiones en la región donde está atrapado.
  • Problemas de fertilidad en la vida adulta.
  • Mayor riesgo de cáncer de testículo.

“El mensaje que le podemos dar a las madres es que siempre cuando vayan a control de niño sano, pregunten por el estado de los testículos del bebé”, aconseja el urólogo José Campos.