¿Cómo se realiza evaluación y diagnóstico en Unidad de Apego y Vínculos Tempranos?

La nueva Unidad de Apego y vínculos tempranos tiene como principal objetivo detectar precozmente dificultades asociadas al vínculo madre/padre-bebé, desde el embarazo hasta los primeros 5 años de vida del niño.

En cuanto a la metodología utilizada, la psicóloga y especialista en infancia temprana de Clínica Dávila, María Fernanda Flores, explica que “se basa en una evaluación y diagnóstico de dificultades asociadas al vínculo o a la relación madre/padre-hijo, durante el embarazo o asociadas a la crianza del niño”.  Para ello, se realizan intervenciones psicológicas destinadas a:

Bebés y su familia: Psicoterapia padres-bebé. En estas sesiones se trabajan aspectos relativos a la problemática específica que pueda estar manifestando el niño y/o sus padres.

 

– Mujeres embarazadas: Se entrega apoyo e intervención con la finalidad de promover una relación de apego positiva con su bebé.

En relación a las intervenciones, la psicóloga especifica que “suelen ser breves y adaptadas a las condiciones especiales de las futuras madres. Las sesiones se realizan con frecuencia semanal y con una duración de 45 minutos cada una”.

En cuanto a la metodología utilizada en la unidad, la especialista indica que “en la primera consulta se busca acoger la problemática de la familia, además de establecer un primer vínculo con ellos, que les permita sentirse acogidos y respetados en su problema. También se realiza un primer screening (aplicación de estrategias de detección) de la problemática familiar y se explica procedimiento de evaluación y número de sesiones”.

Luego se realiza una entrevista clínica a los padres (en 3 sesiones juntos y/o separados)  donde  se efectúa una evaluación vincular (el niño con cada uno de sus padres). Si la edad lo permite y tras haber generado un primer vínculo con el niño, se les pide a los padres que salgan, a modo de evaluar tolerancia a la separación y flexibilidad en su adaptación. También en estas sesiones se aplican instrumentos de evaluación, que los padres se pueden llevar a su casa, para posteriormente traerlos completados en la siguiente sesión.

Asimismo, Fernanda Flores agrega que “las derivaciones pueden provenir de otras unidades, sala cuna/jardín infantil o por motivación propia de los padres. Tras la evaluación realizada, se entregarán las indicaciones a los padres del niño, donde se propone un plan de intervención, así como también, derivaciones a otras especialidades como psiquiatría, neurología, fonoaudiología o terapia ocupacional”, puntualizó la profesional.