La fractura de cadera corresponde a la discontinuidad de hueso que se produce a nivel de la articulación de cadera por un traumatismo de alto impacto. Puede afectar directamente el hueso del fémur ya sea a nivel de la cabeza, del cuello o de los trocánteres mayor o menor. En la población es una patología que se presenta mayoritariamente en la tercera edad debido a que el adulto mayor, pierde densidad ósea producto del envejecimiento normal. Esta alteración en la constitución del hueso es conocida como osteoporosis, y se caracteriza por generar menor capacidad de resistir cargas sobre la estructura ósea.

Se deben considerar además una suma de factores típicos en el adulto mayor que lo condicionan a tener un mayor riesgo de presentar esta enfermedad, por ejemplo: riesgo de caída aumentado, pérdida de reflejos protectores de equilibrio, alteración de la visibilidad, polifarmacia (exceso de consumo de medicamentos) y atrofia muscular, entre otros. Germán Norambuena, médico traumatólogo especialista en cadera dice: “los pacientes mayores, sobre 65 años, tienen osteoporosis asociada. Esta patología genera pérdida de capacidad de los huesos de resistir fuerzas fisiológicas normales, que favorecen la aparición de fracturas con mecanismos de baja energía”.

Síntomas de la fractura de cadera

Los síntomas característicos de la fractura de cadera en personas mayores son: dolor de moderada a alta intensidad en la región pélvica o muslo, inflamación o cambio de coloración en la piel del segmento, dificultad para poder soportar el peso del cuerpo, alteración de la marcha o deformidad en la extremidad inferior a causa de la fractura. La historia que relata el paciente frecuentemente está relacionada a golpes o a caídas, y está acompañada de un síndrome de dismovilidad instaurado.

Diagnóstico de la fractura de cadera

El diagnóstico para determinar la presencia de fractura a nivel de la cadera, además de complementarlo con la entrevista y la examinación médica, suele conseguirse mediante un estudio imagenológico. La radiografía de la región pelviana es por excelencia el examen a solicitar para estos casos, aunque en presencia de dudas el médico tratante puede pedir una resonancia magnética para descartar algún otro tipo de daño.

Tratamiento de la fractura de cadera

El tratamiento para este tipo de lesiones en el adulto mayor es la colocación de una prótesis que puede ser parcial o reemplazar por completo la articulación de cadera. En una fase posterior se indica la realización de sesiones de kinesiología para devolver el mayor nivel de independencia posible al paciente. Los ejercicios comienzan desde el primer día postoperatorio y van acompañados de realización de estos en casa. El proceso de recuperación además involucra el consumo de analgésicos y antiinflamatorios que deben ser meticulosamente seleccionados por el profesional médico, especialmente si existen otras enfermedades diagnosticadas.

Prevención de las fracturas de cadera

Si bien el riesgo de poder presentar una fractura de cadera siempre está presente, existe una serie de factores que pueden considerarse para prevenir este tipo de eventos patológicos.

 

  • Actividad física: la realización de actividad física en el adulto mayor ayuda a mejorar la estabilidad articular que entrega la musculatura del segmento. Por otra parte, optimiza las estrategias anticipatorias de equilibrio y optimiza una marcha segura.

 

  • Modificaciones en la casa: el hogar es uno de los lugares donde estos accidentes ocurren con mayor frecuencia, por lo que considerar la instalación de barandas en muro o barras de apoyo pueden ayudar al adulto mayor a moverse con menor dificultad.

 

  • Revisión oftalmológica: una pesquisa temprana de alteraciones de la vista permite indicar lentes adecuados para cada persona, por lo que el riesgo de caídas puede verse disminuido con ayuda de estos.

 

  • Iluminación en el hogar: una adecuada iluminación en las habitaciones de la casa ayuda a mejorar la visibilidad nocturna y permite identificar fácilmente obstáculos que puedan generar una caída en el adulto mayor.

El llamado a la población de adultos mayores es a consultar con un médico especialista que permita identificar rápidamente la presencia de una fractura de cadera para determinar el tratamiento idóneo a seguir.