Según la definición entregada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cardiopatía coronaria es una enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco. Se trata de una dolencia que afecta a las arterias del corazón las que se van tapando con el tiempo. Los que la padecen son personas que por lo general han tenido infartos cardíacos. Ellos van en un rango entre los 50 y los 65 años con los llamados factores predisponentes que son el sedentarismo, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo. También hay factores genéticos.

El médico de Clínica Dávila, Ernesto Larraín, especialista en cirugía cardiaca, comenta que dentro de sus causas o factores de riesgo más complejos está “la combinación de hipertensión, diabetes y tabaquismo como la asociación más frecuente, y muchas veces asociada a sobrepeso”.

Síntomas de problemas al corazón

El síntoma más común de una cardiopatía coronaria es dolor de pecho. Cuando se trata de fallas en las válvulas el síntoma más frecuente es el cansancio. “La persona se cansa y empieza a limitar su actividad física. Usualmente los pacientes se agotan con actividades mínimas. Si antes era capaz de caminar diez cuadras, por decirlo de alguna manera, ahora camina tres y queda muy cansado, y se va restringiendo esto hasta hacer la vida realmente difícil, por una imposibilidad de hacer actividad física. Los primeros llamados de atención tienen que ver cuando una persona sufre dolor de pecho. Hay que poner atención a ellos: si es una vez y pasa, probablemente no reviste ningún peligro, pero si este dolor de pecho persiste y se exacerba con el ejercicio es un llamado de alerta”.

El doctor Ernesto Larraín agrega que “si el cansancio de una persona es algo que va in crescendo, que no es una anécdota el dolor, que es algo que progresa en el tiempo, esa persona tiene que consultar y tiene que ver un médico” a fin de recibir un tratamiento adecuado para estas patologías.

Exámenes para detectar cardiopatías

El doctor Larraín es categórico: “Nadie se hace los exámenes preventivos. Lo ideal es que, si a una persona que le duele el pecho, debe hacerse un test de esfuerzo y además una ecocardiografía. Y una persona que tiene cansancio persistente, la ecocardiografía va a ayudar a determinar cuál es el estado de sus válvulas cardíacas. Yo diría que, en temas generales, en este tipo de dolencias cardíacas, un médico que tenga las mínimas competencias traerá claridad al paciente y lo condudirá a hacerse los exámenes específicos. En todo caso, está claro que la gente no se hace chequeos preventivos”, señala.

Un metro de cintura

Dentro de los factores de riesgo más importantes relacionados a problemas al corazón, está la obesidad, dice el especialista. “Si dentro de las manifestaciones de ella está, por ejemplo, que tiene un perímetro abdominal arriba de un metro de circunferencia hay que preocuparse. Esa gente está en riesgo de tener una condición coronaria, de tener obstrucción en las arterias coronarias. Indudablemente los hipertensos, los diabéticos, los fumadores de larga data también. Entonces toda esta población de riesgo, en un entendido de que son mayores de 50 años, es gente que debería hacerse ver preventivamente, no esperar a tener un infarto para tomar medidas”.

Malos hábitos alimenticios

Muchas veces se escucha el refrán que uno es lo que come. Y las últimas cifras señalan que la población en Chile ha aumentado su talla y su peso, algo que sólo juega a favor para un mal diagnóstico coronario.

“En temas generales, nuestra población, lamentablemente, come bastante mal. La cantidad de obesos usted lo ha visto en las calles: ha ido en aumento. Y eso no es solamente enfermedad de una persona, es una enfermedad de la sociedad, que va a la larga acarreando a todo un grupo de la población, que ahora son jóvenes, que van a ser diabéticos e hipertensos. Le recomiendo si tiene más de 50 años, algunos o todos los factores de riesgo hacerse un examen a modo de prevención. Es la única forma de estar atentos y modificar ahora cualquier mal hábito y así tener una vida sin sobresaltos mayores”, dice el doctor Larraín.