La catarata produce una pérdida de visión progresiva e indolora. Quienes la padecen se quejan de que ya no perciben los objetos con la misma claridad que antes, e incluso los perciben con menos brillo y menos intensidad de color.

Es fundamental conocer los síntomas de esta patología para la detección precoz y tratamiento adecuado. Es por ello, que el doctor José Liebbe, oftalmólogo de Clínica Dávila, explica que “los síntomas más frecuentes son la disminución de la agudez visual, que mejora poco o no mejora a un nivel óptimo con lentes. También la visión doble con un solo ojo (estando el otro tapado), el aumento del encandilamiento y, uno que resulta paradójico, que es la capacidad de volver a leer de cerca sin lentes (miopía provocada por cataratas)”.

Asimismo, especifica otros síntomas en pacientes con cataratas, tales como visión borrosa o nublada; diplopía o doble visión; alta sensibilidad a la luz; ver los colores brillantes atenuados o amarillentos; presentar dificultad para ver bien de noche o necesitar más luz para leer.

También aclara que esta sintomatología aumenta con el avance de la enfermedad, por lo tanto, el doctor enfatiza que “ante la presencia de cualquiera de los síntomas descritos o una necesidad de tener que cambiar lentes en forma más frecuente de lo habitual, se sospecha la presencia de cataratas y se debe consultar”.

Una catarata evolucionada puede llegar a resultar muy incapacitante por el deterioro de la visión que conlleva. En ocasiones, en las que no se ha actuado a tiempo, supone una pérdida total de la vista.

Igualmente es importante aclarar que la catarata puede aparecer solamente en un ojo, pero no es anormal verla en los dos, lo que supondría una limitación mayor para al paciente. El hecho de que se detecte en ambos ojos no significa que se contagie de uno a otro, sino que es común que suceda por el propio proceso de desgaste que afecta a los dos órganos de la visión.

Sobre qué aspecto tiene un ojo con catarata, el doctor Liebbe explica que “no existe a simple vista diferencia con un ojo normal. Existen excepciones como aquellas cataratas muy densas que llegan a causar que la pupila se aprecie blanca, signo conocido como leucocoria (signo clínico caracterizado por la aparición de un reflejo o mancha blanca en la región pupilar), pero que ocurre cuando la enfermedad ya está muy avanzada o en cataratas congénitas o pediátricas”, señala el especialista.

Los síntomas más comunes de una catarata son:

– Visión borrosa u opaca.

– Los colores lucen desteñidos.

– Destello: las luces de los automóviles, las lámparas o la luz del sol parecen muy brillantes.

– Poca visibilidad de noche.

– Visión doble o imágenes múltiples en un ojo (este síntoma puede desaparecer cuando la catarata crece).