Definición de hiperhidrosis

Se diagnostica hiperhidrosis cuando un paciente presenta durante más de seis meses una sudoración excesiva de forma frecuente (al menos una vez por semana) localizada en axilas, palmas, plantas y/o cara. Esta sudoración es visible, interfiere en las actividades cotidianas del niño o adolescente afectado y puede significar un problema para socializar con otras personas.

Causas de la hiperhidrosis

No existe una causa establecida de por qué algunas personas presentan hiperhidrosis y otras no. Es importante diferenciar la hiperhidrosis generalizada, que afecta a todo el cuerpo, de la hiperhidrosis localizada.

La hiperhidrosis generalizada puede obedecer a patologías metabólicas. Algunas enfermedades sistémicas de los pacientes que pueden ocasionar sudoración excesiva son: hipertiroidismo, diabetes o algunos tipos de tumores. En estos casos se busca descubrir por qué se está provocando esta hiperhidrosis generalizada para dar tratamiento adecuado. También se provoca en mujeres cuando se acercan a la menopausia. La perimenopausia aumenta la tasa de hiperhidrosis generalizada.

El doctor de Clínica Dávila Francisco Suárez, cirujano torácico, señala que la hiperhidrosis localizada de las manos, axilas y cara puede ceder con el tiempo. “En general en los pacientes que ya tienen 50 años o más baja mucho la manifestación de la dolencia. La hiperhidrosis se presenta en la adolescencia. Hay gente en la que parte un poco antes y otros un poco después. El grueso de quienes se tratan está en los rangos de edad de entre 15 y 35 años”, dice el cirujano.

Afirma que es una dolencia que afecta a hombres y mujeres por igual. Agrega que “la consulta típica es una persona que no se atreve a dar la mano porque la tiene siempre transpirada, le gotea, la tiene mojada. Ambas manos. Se dan casos en que mojan los cuadernos cuando escriben. Niños que han tenido mal rendimiento escolar. Hay pacientes que llegan con la profesora a decir que a un niño le transpiran tanto las manos que no puede hacer las tareas”, indica el especialista.

“Las relaciones interpersonales es lo que más se ve afectado por esta patología. Las personas a las que le transpiran las axilas pasan por lo mismo. Es gente que se tiene que andar cambiando la ropa varias veces en el día. Otras mojan el chaleco, la parka y es un problema permanente. La hiperhidrosis axilar se puede asociar o no a tener mal olor, eso se llama bromhidrosis. No necesariamente van aparejados”, dice el doctor.

Tratamiento de la hiperhidrosis

El especialista dice que la cirugía no es la primera línea de tratamiento. El primer paso es una visita al dermatólogo. Son pacientes a los que se da tratamiento con algún tipo de desodorante con aluminatos. Son derivados del aluminio lo que reduce la manifestación de la hiperhidrosis”, dice el doctor Francisco Suárez.

“Es un antisudoral que se usa en forma tópica (para tratamientos en forma externa y local) tanto en las manos como en las axilas. Es un antitranspirante que se usa un par de veces a la semana y logra controlar en un porcentaje importante los síntomas. Hay que pensar que esto es una enfermedad en que efectivamente lo que importa es el síntoma. Si uno logra controlar el síntoma del paciente, entonces estamos todos contentos y se solucionó el problema. No hay que pensar que operar es mejor que un antisudoral”, dice el cirujano. Se sabe de niños con hiperhidrosis, aunque son menos frecuentes. En general, la primera expresión es en la adolescencia.

Tratamiento con bótox para la hiperhidrosis

Francisco Suárez dice que también se puede usar “una alternativa como la toxina botulínica (bótox). Se puede emplear en las axilas y en las manos. En las manos duele bastante, y tiene el problema que soluciona el síntoma por algunos meses, después tiende a reaparecer. Dura, en general, entre cinco a seis meses. Se necesitan aplicaciones cada cierto tiempo, lo que aumenta un poco el costo y el paciente termina aburriéndose”.

Tratamiento quirúrgico para la hiperhidrosis  

El paciente que no responde al tratamiento médico puede llegar a la cirugía. El doctor Francisco Suárez señala que la operación consiste en desconectar la cadena simpática (estructura que conecta el cerebro con el resto del cuerpo para el control del sistema nervioso autónomo). Dice el médico: “el sistema nervioso autónomo se divide en dos partes, el sistema nervioso parasimpático y el sistema nervioso simpático. La cadena simpática pasa a nivel del tórax, encima de las costillas, a los lados de la columna vertebral. Entonces, uno identifica esta cadena simpática y la secciona. ¿Cómo se hace esto? Se hace en un procedimiento que es con anestesia general, el paciente dormido con intubación. Se hacen dos incisiones de cinco milímetros en la axila, se accede a la cavidad torácica, se identifica la cadena simpática que va por encima de las costillas y se corta en el nivel que uno quiera interrumpir la cadena, porque son distintos niveles si es para la cara, para las manos o para las axilas o una combinación de estos. Después se vuelve a inflar el pulmón y el paciente queda operado de ese lado y se repite el procedimiento al otro lado”. Dice que no es mayormente complicada y que dura alrededor de 20 a 25 minutos en forma completa.

La sudoración compensatoria en el tratamiento para la hiperhidrosis

Si bien la mejora es prácticamente inmediata, hay una consecuencia que surge de la intervención. “Se trata de la sudoración compensatoria (en otras partes del cuerpo). Si bien la cirugía es una excelente solución, existen efectos colaterales que son imposibles de prever. Si el problema del paciente es pequeño, le molesta un poco y la sudoración es axilar, probablemente no es un buen candidato para operarse”. No existe un examen clínico o de laboratorio que pueda anticipar la magnitud de esta sudoración compensatoria.  Solo se sabe que después de la cirugía el cuerpo tiene que regular su temperatura ante el calor, y por eso aumenta el sudor en otras zonas corporales, pero de manera bastante más leve que antes del procedimiento.