El desarrollo de la cirugía siempre ha buscado reducir el impacto en el paciente, y permitir acciones menos invasivas y que tengan mejor recuperación postoperatoria. Una de esas variantes es la laparoscopía, que se ha ganado un lugar preferencial entre las técnicas quirúrgicas más utilizadas por los equipos médicos, ya sea que se trate de procedimientos en los que se usa la cirugía laparoscópica exploradora, diagnóstica o como técnica quirúrgica en general.

La laparoscopía es una técnica quirúrgica en que se realizan pequeñas incisiones (cortes), y se emplea una lente que, con la ayuda de iluminación a través de fibra óptica, permite al médico observar los órganos del paciente. A través de los mismos cortes es posible introducir pinzas, bisturí y otros elementos muy pequeños para realizar los procedimientos médicos.

En sus inicios partió en un área muy circunscrita, sólo en operación de vesícula, para luego evolucionar a técnicas laparoscópicas más avanzadas en otras áreas, como por ejemplo, en tumores y hernias.

Sobre el tema, el médico de Clínica Dávila, Juan Pablo Fuenzalida dice “que hoy día nosotros ofrecemos, del punto de vista de cirugía, operaciones laparoscópicas avanzadas para distintas patologías tanto benignas como patologías malignas. Por ejemplo, las hernias, se hacen por vía laparoscópica, no por vía abierta. Cirugía tumoral, hepática, pancreática, de reflujo, la cirugía bariátrica. Así, el arsenal de alternativas quirúrgicas avanzadas laparoscópicas es bastante amplio para distintas patologías que antes se hacían por vía abierta y que ahora se hace por esta técnica que es menos invasiva y de recuperación más rápida, todo un beneficio para nuestros pacientes”.

En términos sencillos ¿qué tanto más rápida es la recuperación de una cirugía laparoscópica?

“Por ejemplo -comenta Fuenzalida- en vesícula que fue lo primero que partió, tú te operabas de vesícula por vía abierta en el abdomen, y eso significaba tres a cinco días hospitalizado. Los dolores postoperatorios eran bastante más significativos. Actualmente, con la cirugía laparoscópica el paciente se opera, al otro día se va para la casa. La recuperación y reinserción del paciente en sus actividades habituales es muchísimo mejor, el paciente alrededor de una semana después está haciendo prácticamente todas sus actividades de forma completamente normal”, por lo que su tiempo de recuperación es menor, se trate de una cirugía en el apéndice, en trauma abdominal y vesícula, por nombrar algunas.

Agrega que “en cirugía vascular, por ejemplo, que es mi campo, indudablemente si nosotros comparamos la cirugía vascular de lo que era hace 20 años, donde gran parte de la cirugía era abierta, ahora hay diferencias. Actualmente con las técnicas endovasculares, que significa meternos por una arteria, por una vena e ir a colocar estents, o ir a colocar prótesis para tratar estas patologías ha sido un avance significativo. O sea, todo lo que significa reparación de lesiones vasculares, aneurismas, disecciones, etcétera, por vía endovascular ha sido un avance notorio, indudablemente”.

Continúa Fuenzalida señalando que “en este minuto en Clínica Dávila, desde el punto de vista de cirugía vascular nosotros estamos ofreciendo toda la posibilidad de alternativas quirúrgicas endovasculares para manejo de estas patologías. Y así suma y sigue, o sea en coloproctología lo mismo. Sin técnicas menos invasivas, técnicas laparoscópicas, indudablemente ha sido el tenor”.