Según los especialistas, las enfermedades cardiovasculares son las patologías más frecuentes en el mundo. Son las principales causas de muerte, incapacidad, falta de productividad y mala calidad de vida.

Dentro de todas las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial es una de las más frecuentes. En el mismo segmento se encuentran también la cardiopatía coronaria con los infartos. Existen también enfermedades de las válvulas y trastornos del ritmo del corazón que se corrigen con marcapasos y otros aparatos.

Estos son algunos de los síntomas más comunes que presentan las personas que sufren, aún sin saberlo, de alguna enfermedad al corazón.

Dolor en el pecho

El cardiólogo de la Clínica Dávila, Ricardo Larrea, dice que una de las consultas más comunes es el dolor torácico (dolor de pecho). Sobre todo, el dolor que da en el centro del pecho y que se irradia a la base del cuello como una opresión intensa, que nos indica de una probable enfermedad coronaria con riesgo de infarto.

Otra consulta frecuente es el cansancio. Los pacientes dicen “Mire, antes yo podía caminar cuatro cuadras y ahora a la cuadra me tengo que detener porque me falta el aire”. Las dolencias al corazón no son un padecer que se manifiesta en forma automática. “Lo habitual es que se desarrolle a lo largo de unos meses. El enfermo se da cuenta que estos últimos meses se está cansando y no logra hacer sus cosas, porque siente que le falta el aire”, dice Larrea.

La mayor parte de las veces que un paciente consulta por dolor torácico, no siempre, significa padecer del corazón. La mayor parte de las veces, el dolor está originado en la pared torácica, en la jaula, en todo este armazón de costillas, nervios intercostales, cartílagos, etcétera. También es peligrosa la angina, dolencia que produce dolor en el pecho debido a la falta de irrigación sanguínea. Afortunadamente, comenta Larrea, no es la más frecuente cuando vienen a consultarnos por dolor torácico”.

Síncope

Un síncope es la pérdida momentánea del conocimiento, además de la paralización transitoria de los movimientos del corazón y de la respiración, y que se debe a falta de irrigación sanguínea en el cerebro.

Si alguien sufre de un síncope, es porque el corazón late muy rápido o está sin control (arritmia). Aunque es de manifestación pasajera, es de tremenda gravedad y requiere de una visita inmediata al médico. Es señal de problemas complejos en el corazón y no debe tomarse a la ligera, aún cuanto el paciente no requiere apoyo externo para recuperar la conciencia después del evento.

Retención de líquidos

El doctor Ricardo Larrea comenta además que “otro de los síntomas por los que la gente solicita atención médica es porque está reteniendo líquido. Frases comunes son “Se me están hinchando las piernas” o “Se me hinchan los ojos”. Dice Ricardo Larrea que “habitualmente, cuando hay retención de líquido importante las causas suelen estar en el riñón o en el corazón, uno de los dos órganos es el que está fallando en la regulación del agua”.

¿A quiénes afecta mayormente este tipo de enfermedades?

Hay dos posibilidades. En primer lugar, las enfermedades cardíacas de la infancia o juveniles, que suelen ser cardiopatías congénitas (fallas de nacimiento) que presentan algunos niños debido a factores hereditarios. Por otro lado, las enfermedades del corazón que aparecen en general después de los 45 o 50 años y que se van haciendo más frecuentes con la edad.

A ello se agregan algunos aceleradores, los llamados factores de riesgo. “Son fenómenos que aceleran el daño cardíaco y vascular: diabetes, tabaquismo, colesterol alto y antecedentes familiares. Esos son los principales aceleradores. Ante ellos hay que estar alerta”.

El doctor Larrea agrega que todas estas manifestaciones de problemas cardiacos son para preocuparse, sin embargo, las más indicadoras de problemas cardíacos son el dolor torácico y el cansancio. “Ambas por igual motivan la mayor parte de las consultas de los pacientes”, señala.