Psoriasis: Más que una enfermedad a la piel

La psoriasis se define como una enfermedad inflamatoria crónica. Esto, porque en su naturaleza se refleja como un proceso de inflamación de la piel, por lo tanto, no es una patología infecciosa, ni contagiosa, aclara el doctor Pablo Santa María, dermatólogo de Clínica Dávila.

Además, agrega que, dicha reacción que se produce como un efecto reflejo de un sistema inmune inflamado, al igual que todas las patologías crónicas no transmisibles como la hipertensión y la diabetes, a largo plazo se convierte en productora de enfermedades cardiovasculares, por lo tanto, la psoriasis es un factor de riesgo para patologías cardiovasculares.

¿Cómo se presenta la psoriasis?

La psoriasis afecta altamente la calidad de vida de quienes la padecen, puesto que produce una inflamación, descamación, picazón y enrojecimiento de la piel del paciente, lo que no sólo afecta su autoimagen, sino que, además, podría impedir que los pacientes realicen sus actividades diarias, dependiendo de la zona en la que se presente.

El doctor Santa María, explica que existen tres formas en que se puede presentar la psoriasis.

Se habla de psoriasis vulgar, también conocida como psoriasis común, la que implica aparición de placas rojas en la piel y una descamación blanquecina con bordes marcados. Usualmente, se presenta en codos, rodillas, en la zona lumbar, en el cuero cabelludo y rara vez en la cara.

Por otro lado, la psoriasis inversa es una forma menos común que compromete los pliegues del paciente, por ejemplo, pliegues inguinales, genitales o pliegue interglúteo. El experto explica que este tipo de psoriasis tiende a confundirse con hongos por la zona en que está ubicada.

Finalmente, se considera como psoriasis palmoplantar a aquella que afecta la cara palmar de las manos y planta de los pies. Es la psoriasis más limitante que hay, puesto que se genera una inflamación en forma de ampollas con pus en manos y pies, lo que muchas veces impide al paciente realizar actividades o movilizarse.

Causas de la psoriasis

Para padecer de psoriasis es necesario que la persona presente una predisposición genética a tener la enfermedad, pero además, se requiere de gatillantes específicos para desencadenarla. “Es la mezcla de las dos cosas, uno puede tener el gen y no presentar psoriasis durante toda la vida”, confiesa el especialista.

Dentro de los gatillantes, los más importantes tienen relación con algunas enfermedades infecciosas que cursan con fiebre, y el estrés.

“En la práctica clínica, eso sí, vemos mucho más frecuente como gatillante del primer episodio de psoriasis o de rebrotes sucesivos, la carga emocional de estrés que tenga el paciente”, dice el dermatólogo.

Asimismo, agrega que el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo muy importantes para el brote o desarrollo de la inflamación. “Es una enfermedad en que la mayor cantidad de brotes o la mayor actividad de la enfermedad, se da en pacientes que tienen obesidad o sobrepeso”.

Tipos de psoriasis

Se trata de una enfermedad sumamente frecuente, ya que, según el médico de Clínica Dávila, se estima que entre el 1 y el 3% de la población padece de psoriasis. También asegura que se da por igual en hombres y mujeres, pero lo que diferencia los distintos tipos de psoriasis es la edad en la que se presenta.

Los tipos de psoriasis se clasifican en dos: I y II.

La psoriasis de tipo I se caracteriza porque el primer episodio ocurre antes de los 40 años. “Habitualmente, las psoriasis de tipo I parten mucho antes de los 40 años, generalmente en la adolescencia y esa tiende a ser una psoriasis mucho más difícil de tratar y tiene más rebrotes”, manifiesta el doctor. Lo anterior, porque en este tipo de psoriasis hay una carga genética más importante.

Por su parte, la psoriasis de tipo II, es aquella que parte después de los 40 años y tiene cierta tendencia a ser más leve, es decir, produce brotes más cortos, más fácilmente tratables y con episodios libres de enfermedad más prolongados.

Diagnóstico y tratamiento para la psoriasis

Para realizar el diagnóstico de la psoriasis solamente se requiere del examen físico que realiza el médico en consulta, ya que, es una enfermedad muy visible. “Rara vez necesitamos una biopsia para confirmarlo. La biopsia es un procedimiento algo invasivo, porque tenemos que sacar un pedacito de piel, por lo tanto, tratamos de no realizarlo si es que la enfermedad nos da las suficientes pistas como para hacer un diagnóstico, pero en general, es sólo visual en la gran mayoría de los casos”, asegura el doctor Santa María.

Respecto al tratamiento de la misma, éste va a ser muy variado, dependiendo de cada caso, ya que, “Hay personas que tienen un debut de psoriasis y nunca más lo presentan, hay otras personas que una vez que hacen el debut, tienen muchas dificultades para mantener la enfermedad a raya durante toda su vida”, expresa el especialista.

Esencialmente existen dos variables que determinan el tratamiento de la psoriasis, en primer lugar, la extensión del compromiso de piel y, en segundo lugar, qué tan comprometida está la calidad de vida del paciente.

A pesar de que no hay un tratamiento estándar para cada paciente, estos consisten principalmente en tres alternativas: tópicos (cremas), medicamentos que se toman o tratamientos inyectables, según corresponda.