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Pies grandes y cuerpos pequeños: ¿Es normal durante el crecimiento?

No todos los niños crecen a la misma velocidad. Por ejemplo, entre los niños pequeños, los más bajos tienden a crecer más lentamente. Que una niña tenga cuatro años, no nos indica el tamaño de ninguna de las partes de su cuerpo. Para cualquier edad numérica, en ambos sexos, nos encontramos con una amplia diversidad de tipos de cuerpos.

El médico traumatólogo infantil de Clínica Dávila Hugo Vásquez, orienta en esta temática que comúnmente preocupa a los padres: “Hay veces en que los pies parecen demasiado grandes para las piernas. El crecimiento empieza con un aumento del tamaño de los pies y nos indica el paso de una etapa de desarrollo a otra. En todas las etapas de la niñez las dimensiones de los pies aumentan más rápido que la de los brazos, las de las piernas y las del tronco. Los incrementos en el crecimiento de los pies pueden producirse un año o dos antes que los de la estatura”.

Crecer y adaptarse al mundo ¿cada cuánto crece el pie?

Durante el periodo de desarrollo entre la infancia y la pubertad, el medio ambiente exige bastante al crecimiento del niño. Aunque hemos de considerar que muchas de las respuestas del niño a las nuevas situaciones están ya programadas genéticamente, su continuo crecimiento y capacidad para sobrevivir depende de lo adaptable que sea su fisiología para soportar un movimiento cada vez mayor.

Un niño en crecimiento muestra un cambio gradual de apariencia y de forma. Se desarrollan más rápidamente ciertas partes del cuerpo que otras. Las manos y los pies, por ejemplo, pueden crecer más rápido que los brazos y las piernas. El movimiento del cuerpo requiere de la coordinación de sus partes y estas partes van cambiando a su propio ritmo. Por esto mismo los adolescentes pueden ser torpes en sus actividades físicas, ya que el cambio de proporción corporal puede jugarles malas pasadas.

En su experiencia clínica, el doctor Vásquez cuenta: “a veces los papás nos traen al niño preocupados porque – tiene unos deditos cortitos, un pie supergordito – o le creció demasiado el pie, está calzando 27, calzaba 23 hace un par de meses, su estatura es la misma, ¿tendrá algo?”, y recalca: “El pie del niño en específico tiene patrones de crecimiento, es parte del desarrollo normal”. Por lo tanto, no existe una medida que nos indique con certeza cada cuando tiempo crece el pie de un niño.

La forma de los pies puede cambiar según su uso y tipo de calzado

Caminar es mover el cuerpo impulsado principalmente por las piernas, generando dos a tres veces la fuerza del peso corporal sobre los pies. Con el tiempo, este importante uso repetitivo lleva a varios cambios normales asociados con el crecimiento.

El caminar a pies descalzos repetidamente, puede desarrollar un pie que se hace más ancho y largo en la adolescencia. Esto genera un suave asentamiento del arco, lo cual se ve como un aplanamiento del pie, sin ser un pie plano patológico.

El uso de zapatos ortopédicos para niños con pies planos

Usar zapatos angostos y duros hace que la almohadilla de grasa en la parte inferior del talón disminuya, causando la pérdida del relleno natural y el amortiguador para el paso. Usar un mal calzado para hacer deportes, sin una eficiente amortiguación, puede hacer que el pie y el tobillo pierdan un poco de su rango normal de movimientos y se vuelven más rígidos y genere pérdida del equilibrio al correr. Si bien existen ciertas referencias, la talla correcta de zapato es la que le queda bien al niño, no necesariamente la que dice el fabricante que es acorde a su edad.

“Siempre es bueno evaluar con un especialista, el pie de nuestros niños. Consultar sobre el calzado apropiado para el tipo de actividad que realiza. Cuando estén en casa, dejarlos andar descalzos. Y que hagan actividad física, corran trepen y caminen mucho. Y recordad que los deditos crecen como crecen ellos. Son parte de los hitos del desarrollo normal de los niños.”

El calzado ortopédico infantil, es un zapato terapéutico indicado por traumatólogos para niños con problemas en los pies, frecuentemente pies planos o pies cavos, que evitan a los niños posibles alteraciones futuras, o dolor de piernas y/o pies.