La infección urinaria, también conocida como cistitis aguda, es una infección del tracto urinario inferior, que implica cuadros agudos con sintomatologías a nivel de la vejiga.

Se trata de una patología de la que no están claras sus causas, pero sí se sabe que en ningún caso se contagia. Se presenta más en mujeres que hombres, porque su uretra es más corta, por lo que “es muy fácil que suban los microorganismos, que en general son sus propios microorganismos que han colonizado la zona de la vagina”, aclara el doctor Aníbal Salazar, urólogo de Clínica Dávila.

Asimismo, el especialista explica que la cistitis aguda se hace más frecuente después de la menopausia, ya que la falta de producción de estrógeno favorece la adherencia de los gérmenes en la pared vesical.

Por otro lado, en el caso de los hombres, la mayoría de las veces que hay una infección, es porque hay algún factor anatómico, como alguna obstrucción.

Cómo identificar una infección urinaria

La infección urinaria es una enfermedad que tiene como principal síntoma la disuria, es decir, dolor al orinar. Sin embargo, también puede venir acompañado de:

  • Ardor al orinar.
  • Dolor permanente.
  • Dolor hipogástrico (zona baja del abdomen).
  • Aumento de la frecuencia miccional.
  • Urgencia miccional.
  • Mal olor en la orina.
  • Cambio de color en la orina.
  • Hematuria (sangramiento al orinar).
  • Orina con un aspecto más turbio.

Una clara característica de esta cistitis es que los síntomas se presentan de una forma tan aguda que llevan a las pacientes a consultar antes de las primeras 24 horas. “En la cistitis aguda, de un minuto a otro, empiezas a tener molestias y en 15 minutos tienes todos los síntomas instalados”, comenta el doctor Salazar.

Diagnóstico y tratamiento para la cistitis aguda

Para identificar esta enfermedad, el médico solicita a la paciente dos exámenes de orina.

El primero es el llamado urocultivo, que es el que permite determinar qué germen es el que está produciendo la enfermedad. Además, con esta muestra se puede hacer un segundo examen en paralelo que es llamado antibiograma. Esto ayuda a seleccionar el antibiótico correcto para cada caso, no obstante, esto tarda 48 horas, por lo que lo habitual es que se recete inmediatamente un antibiótico de amplio espectro, es decir, que cubre alrededor del 90% de las probabilidades.

El segundo examen que se solicita es el denominado orina completa, que sirve para orientar a otro diagnóstico la sintomatología, en caso de que el urocultivo salga normal.

Si efectivamente se trata de una infección urinaria, el tratamiento a seguir es recetar un antibiótico que dependiendo de cada caso puede tomarse desde tres días en adelante.

Prevención de la infección urinaria

Es probable que en el transcurso de la vida de cada mujer vaya a existir la presencia de una infección urinaria, pero según el urólogo, en esos casos no vale la pena prevenir.

En cambio, aquellas mujeres que comienzan a tener cistitis repetidas, es decir, al menos tres episodios en un año o dos en un lapso de seis meses, pueden seguir las siguientes recomendaciones:

  • Utilizar medicamentos preventivos de toma diaria.
  • Beber bastante líquido.
  • Evacuar la vejiga oportunamente.
  • Orinar después de tener relaciones sexuales.
  • Terapia de reemplazo hormonal (en mujeres postmenopáusicas).