Los andadores o andaderas son dispositivos que pueden ser utilizados por niños entre 6 y 16 meses que no pueden caminar por sí mismos, para desplazarse de un lugar a otro. A los padres les encantan porque mantienen a los niños ocupados y tienen la falsa creencia que los ayuda a caminar antes. Pero los andadores son objetos peligrosos: un niño puede alcanzar más de 3 kilómetros por hora al utilizar este aparato. Es por esta razón que las tiendas que venden estos artículos comercializan actualmente “andadores antivuelcos”. Pero éste no es todo el problema.

El doctor Hugo Vásquez, Traumatólogo Infantil de Clínica Dávila, señala que “muchos padres creen que los andadores pueden permitirle al niño aprender a caminar más rápido. Sin embargo, estudios recientes indican que los andadores no favorecen a los bebés a caminar, e incluso puede dar lugar a retrasos en el desarrollo del niño. Se estableció que aquellas guaguas que utilizan este aparato habitualmente demoran al menos dos meses más que los niños que no los usan.”

¿Que lesiones pueden ocurrir cuando un niño usa andador?

Según estudios, los niños que usan andadores tienen nueve veces más probabilidades de sufrir accidentes serios. En Estados Unidos, describieron esta aterradora relación, indicando que 20 mil niños por año acuden a la emergencia por lesiones causadas por andadores. En Canadá están completamente prohibidos. En Australia están estudiando su prohibición.

Para el doctor Vásquez, “los andadores son elementos donde la guagua está sentada y no tiene freno. Tiene ruedas, una guagua no sabe frenar. Muchas de las lesiones, no solamente fracturas, sino que también quemaduras, cortes, contusiones cerebrales, etc., son por uso de estos elementos”.

Los niños que usan andadores pueden lesionarse de varias formas. Se pueden caer por escaleras. Esto se agrava, ya que las guaguas no han desarrollado el reflejo de extender las manos para proteger la cabeza, y se ven muchos traumatismos en cráneo en estos pacientes. Pueden quemarse, ya que pueden acercarse a la cocina y volcar ollas o tocar quemadores. Pueden envenenarse, ya que les permite llegar a lugares donde se encuentran las medicinas y tomarlas, pensando que son caramelos.

Además, según el especialista, “los andadores no permiten que el niño desarrolle las funciones motoras necesarias para una marcha normal. Se ha relacionado a la aparición de pie plano en el niño, ya que se mantiene parado mucho tiempo sin haber desarrollado la musculatura de sus extremidades.

Recomendaciones para reemplazar el uso del andador

Existen otras alternativas más seguras y efectivas para estimular el desarrollo de sus hijos como promover el gateo, jugar sobre una alfombra o manta y utilizar el corralito. En palabras del doctor Vásquez: “siempre, por lo menos en mi caso, recomiendo un buen corral grande donde la guagüita dé algunos pasos y siempre bajo vigilancia de sus papás. También lo más recomendable es que el niño esté en el piso, esto genera menos riesgos y puede hacer incluso que camine más rápido”.

En conclusión, el uso de andadores incrementa el riesgo de lesiones y tendría efectos adversos sobre el desarrollo locomotor, lo que constituye un argumento muy fuerte para no recomendar la utilización de estos dispositivos.