La Roja Trasplantada viaja a Alemania para defender el título mundial y volver a inspirar con su historia de superación

La selección chilena de fútbol para trasplantados tiene un nuevo desafío por delante. Entre el 13 y el 18 de septiembre, el equipo representará a nuestro país en una nueva edición del Transplant Football World Cup, que se disputará en Frankfurt, Alemania, con la misión de defender el histórico título obtenido en 2024 y seguir demostrando que una vida activa y plena es posible después de un trasplante.
El torneo reunirá a selecciones de distintos países en una competencia que va mucho más allá de lo deportivo. Para sus participantes, cada partido es también una oportunidad para visibilizar la importancia de la donación de órganos, promover hábitos de vida saludables y compartir historias de esfuerzo, recuperación y resiliencia.
Chile llega a esta edición como el actual campeón mundial, luego de consagrarse en la primera versión del campeonato disputada en Cervia, Italia. En aquella oportunidad, la selección nacional logró una destacada campaña que culminó con una victoria sobre España en la final, convirtiéndose en el primer campeón de la historia del certamen.
Ahora, el equipo buscará repetir esa hazaña enfrentando una exigente fase de grupos. Como cabeza de serie del Grupo B, Chile se medirá ante Colombia, Países Bajos, Inglaterra y Rumania, con el objetivo de avanzar a las etapas decisivas del torneo.
Mucho más que fútbol: un mensaje de esperanza para los pacientes trasplantados
Para quienes forman parte de la selección, esta participación representa mucho más que competir por un nuevo título. Cada integrante del plantel comparte una experiencia que cambió su vida: haber recibido un trasplante y enfrentar un proceso de recuperación que, en muchos casos, los llevó nuevamente a reencontrarse con el deporte.
Por eso, estar presentes en un campeonato mundial tiene un profundo significado. A través de su participación, los jugadores buscan transmitir un mensaje de esperanza a otras personas que atraviesan procesos similares, demostrando que un trasplante puede marcar el comienzo de una nueva etapa llena de proyectos, desafíos y metas por cumplir.
"Llegar a este Mundial como campeones tiene un significado muy especial. Ahora tenemos el desafío de defender ese título, pero también queremos disfrutar esta experiencia, representar a Chile y demostrar que después de un trasplante se puede volver a hacer deporte y llevar una vida activa", señaló Pablo Arancibia, integrante de la selección nacional.
Precisamente, uno de los principales objetivos del campeonato es promover la actividad física entre las personas trasplantadas y mostrar que, con los cuidados adecuados y el seguimiento médico correspondiente, es posible retomar diversas actividades, incluso a niveles de alto rendimiento deportivo.
La competencia también busca generar conciencia sobre la relevancia de la donación de órganos y el impacto que tiene en la vida de miles de personas y sus familias. Detrás de cada jugador existe una historia de segundas oportunidades, esfuerzo personal y acompañamiento médico que hoy se refleja dentro de la cancha.
El apoyo de Red Dávila en un nuevo desafío internacional
Al igual que en la edición anterior del campeonato, Red Dávila volvió a sumarse al camino de la selección chilena de fútbol para trasplantados, entregando apoyo económico para contribuir al financiamiento de parte del traslado del equipo a Alemania.
El vínculo entre la institución y el plantel tiene además un significado especial. Seis integrantes de la selección recibieron un trasplante renal en Red Dávila: Pablo Arancibia, Rafael Solís, Juan Pablo Flores, Ismael Vera, Fabián Salazar y Francisco Ortiz. Hoy, sus historias reflejan el impacto positivo que puede tener un trasplante cuando se combina con una adecuada recuperación, acompañamiento clínico y compromiso personal.
Para Red Dávila, acompañar nuevamente a la selección es una forma de reafirmar su compromiso con los pacientes trasplantados y con la promoción de una vida activa después del procedimiento.
"Nos alegra poder acompañarlos nuevamente en este desafío y contribuir a que puedan representar a Chile en Alemania. Su historia demuestra que un trasplante no impide retomar el deporte y seguir desarrollando nuevos proyectos. También refleja la calidad de la atención, el trabajo multidisciplinario y el compromiso de nuestros equipos de salud, que acompañan a los pacientes en cada etapa de su recuperación para que puedan volver a desarrollar plenamente sus proyectos de vida", destacó el Dr. Max Ventura, director médico (I) de Red Dávila.
La participación de la selección en este Mundial vuelve a poner sobre la mesa el valor de la donación de órganos y la importancia de seguir promoviendo una cultura de solidaridad que permita entregar nuevas oportunidades a quienes esperan un trasplante.
Un partido solidario antes del viaje
Como parte de la preparación para el campeonato y con el objetivo de reunir recursos para su participación en Alemania, la Roja Trasplantada realizó un partido benéfico de despedida frente a Artistas Unidos Fut Show, equipo integrado por exfutbolistas profesionales y destacadas figuras del espectáculo nacional.
La actividad, realizada en el Club Médico de Lo Barnechea, permitió reunir a jugadores, familiares, colaboradores y seguidores de la selección en torno a una causa común: apoyar a un grupo de deportistas que representa no solo al país, sino también a miles de personas que han encontrado en el trasplante una nueva oportunidad para seguir adelante.
Con la ilusión intacta y el orgullo de portar nuevamente la camiseta de Chile, la Roja Trasplantada inició un nuevo viaje rumbo a Alemania. Más allá de los resultados deportivos, su participación vuelve a demostrar que el deporte, la perseverancia y la donación de órganos pueden transformar vidas y abrir el camino hacia nuevos sueños.