Para conmemorar el inicio del mes del corazón, que busca promover estilos de vida saludables para prevenir las enfermedades cardiovasculares, se organizó un nuevo Dávila en Vivo.

En esta oportunidad, el encuentro abordó la insuficiencia cardíaca, sus causas y consecuencias.

Para la ocasión, el cardiólogo Ricardo Larrea y el cardiocirujano Ernesto Larraín, ambos especialistas de Clínica Dávila, respondieron a través de Facebook las principales consultas de los pacientes, enviadas a través de redes sociales.

El doctor Ricardo Larrea inició la conversación aclarando que la insuficiencia cardíaca no es una enfermedad, sino más bien es la patología que se presenta cuando el corazón “no es capaz de hacer su trabajo”.

Y al igual que otras insuficiencias, como la hepática o la renal, esta incapacidad es secundaria, o se produce como consecuencia, de diversas enfermedades.

Los más importantes factores de riesgo asociados son la diabetes, el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol alto y la obesidad.

Síntomas de la insuficiencia cardíaca

Los principales síntomas son:

  • Cansancio.
  • Ahogo.
  • Falta de aire.

“Pero a veces se relaciona con eventos intermitentes, con arritmias, crisis de palpitaciones y ahogos”, contó.

“El cansancio progresivo de esfuerzos, inhabitual, desproporcionado, que uno sabe que no es normal, suele ser la primera forma de alerta.

Son esfuerzos que antes se hacían perfectamente, pero ahora se cansa y tiene que detenerse”, agregó.

Por su parte, el doctor Ernesto Larraín destacó la importancia de la consulta precoz.

“Si una persona nota cansancio progresivo, que no se mejora en un plazo razonable de tiempo, debe consultar”, indicó.

Si a eso se suman palpitaciones o dolor al pecho que cambia, como dolor en la cara anterior del pecho que se corre hacia el hombro, eventualmente hacia la mandíbula, en el ejercicio, pueden constituir eventualmente el reflejo de una falla cardíaca y deberían llevar también a la consulta.

Diagnóstico

El especialista señaló que, para realizar el diagnóstico, tras un completo interrogatorio y examen físico al paciente, los cardiólogos suelen indicar un electrocardiograma, una ecocardiografía y si hay dudas de que la persona pueda tener una enfermedad a las arterias del corazón, un test de esfuerzo.

Además, el doctor Larraín especificó que, aunque muchas veces se asocia con la vejez, la verdadera causa de esta condición pueden ser problemas las arterias del corazón, de las válvulas cardíacas, del músculo cardíaco o cardiopatías congénitas.

“Definitivamente, una persona puede llegar a viejo y estar perfectamente sano desde el punto de vista cardíaco. No es un proceso del envejecimiento en sí”, puntualizó.

Tratamientos para la insuficiencia cardíaca

Con respecto al tratamiento, el doctor Larraín aseguró que la mayoría de las personas que presentan insuficiencia cardíaca se trata médicamente, en una consulta, sin necesidad de hospitalización.

“Sin embargo, hay subgrupos de personas, que son aquellos que tienen problemas al músculo cardíaco, que tienen enfermedad coronaria severa, que tienen enfermedad severa de las válvulas, cuya insuficiencia cardíaca hace más aconsejable y menos riesgoso operarlos a dejarlos en la condición en que están. La cirugía es una balanza, es costo y beneficio. Y cuando nosotros vemos que el beneficio es mejor con una operación, en determinado grupo de enfermos, los operamos”, declaró.

El doctor Larrea, en tanto, agregó que la insuficiencia cardíaca tiene diferentes grados de severidad, desde las de menor importancia, pasando por moderadas, hasta las severas, que llegan a limitar muchísimo la calidad vida de las personas y que suelen asociarse a dilataciones cardíacas o secuelas de infartos.

“La masa de insuficiencia cardíaca en el planeta es cada vez más alta. La gente vive más, diabéticos, hipertensos, fumadores, viven más, se infartan, los salvamos de la muerte con el infarto, quedan con grados variables de secuelas cardíacas y desarrollan la insuficiencia cardíaca. Y a los más graves, hay que operarles las válvulas, hacerles los bypass y cuando nada de eso funciona, tenemos que trasplantarlos. La solución final de la insuficiencia cardíaca avanzada, severa y refractaria, es el trasplante de corazón, que también es una solución quirúrgica”, aseveró.

Prevención de un infarto

En cuanto a la prevención, el doctor Larrea señaló que una persona puede presentar un infarto sin haber tenido nunca una manifestación de enfermedad.

“Eso causa mucha extrañeza y temor, pues a cualquiera nos puede pasar sin que antes algo nos haya avisado”, contó.

Esto se debe a que el infarto es la formación repentina de un coágulo que tapa una arteria, lo que no constituye una enfermedad, sino que es una trombosis aguda repentina.

“Es como si usted fue al doctor la semana pasada, le hicieron una ecografía abdominal y le dijeron que estaba bien. Y entonces usted se pregunta ´¿cómo tengo hoy una apendicitis?´ Entonces usted diría que es lógico, porque era imposible ver la apendicitis la semana pasada, porque no la tenía. De la misma forma, una persona puede tener buenos exámenes físicos, electrocardiogramas normales y de repente sufre un infarto. Por eso es tan importante el manejo de los factores de riesgo para la prevención de los infartos. Nosotros no podemos esperar que la gente tenga síntomas, la gente tiene que controlarse la presión, bajar de peso, cuidar el azúcar, bajar el colesterol, porque esos son los factores que generan una enfermedad que de repente ocurre”, finalizó.