Sandra Salas y su experiencia con cirugía robótica: “Fue la mejor decisión”

Gracias al sistema Da Vinci Xi, Sandra vivió una cirugía mínimamente invasiva y con rápida recuperación.

Cuando a Sandra Salas le diagnosticaron un cáncer colorrectal en etapa avanzada en 2023, su vida cambió por completo. Radioterapia, quimioterapia y cirugía marcaron el inicio de un tratamiento complejo. Meses después, enfrentó una metástasis pulmonar que la llevó nuevamente al pabellón.

Primero fue intervenida mediante una cirugía torácica convencional. Aunque el resultado fue positivo, la recuperación fue difícil. “Me costó mucho volver a respirar como ahora. Sentía limitación, cansancio. Fue una operación complicada para mí”, recuerda.

Sin embargo, en 2024 apareció un nuevo nódulo pulmonar. Esta vez, el equipo liderado por el Dr. Jorge Armijo le propuso una alternativa distinta: cirugía robótica.

Sandra no dudó.

“Uno no entiende mucho lo que es la robótica, pero yo tenía plena confianza en el doctor. Me dio seguridad. Y fue totalmente diferente desde la operación hasta la recuperación. Así como me ven, así me siento: bien”.

¿Por qué cirugía robótica?

La cirugía robótica torácica es una técnica mínimamente invasiva que permite realizar procedimientos de alta complejidad con mayor precisión, mejor visualización y movimientos más finos que la cirugía tradicional.

Según explica el Dr. Jorge Armijo, cirujano de tórax de Clínica Dávila:

“La cirugía robótica ofrece muchas ventajas para el paciente: disminuye los riesgos, reduce el dolor postoperatorio, acorta la estadía hospitalaria y permite una reintegración más rápida a la vida normal”.

En el caso de Sandra, el desafío era mayor: ya había sido operada previamente del pulmón derecho, por lo que intervenir el pulmón izquierdo implicaba trabajar con menor margen funcional.

“La tecnología robótica nos entregó las herramientas necesarias para resolver el caso de forma segura y sin complicaciones. Fue una cirugía limpia, sin sangrado y técnicamente muy satisfactoria”, detalla el especialista.

Recuperación más rápida y menos dolor

La diferencia para Sandra fue evidente:

  • Menor dolor postoperatorio

  • Recuperación más rápida

  • Mejor capacidad respiratoria

  • Retorno precoz a sus actividades habituales

Hoy puede caminar largas distancias, subir y bajar escaleras y realizar ejercicio sin sensación de falta de aire.

“Después de la primera operación me costó mucho volver a respirar bien. Esta vez fue totalmente distinto. Por eso digo que operarme con cirugía robótica fue la mejor decisión”, afirma.

Confianza médica y acompañamiento integral

Durante todo su proceso, Sandra ha sido acompañada por un equipo multidisciplinario que incluye a su oncóloga, la Dra. Eva García, y su proctóloga, la Dra. Erika Chacón, además del Dr. Jorge Armijo.

“Lo más importante para un paciente es tener médicos que transmitan confianza. Los tratamientos son largos y a veces duros, pero cuando uno confía en su equipo, todo se hace más llevadero”, señala.

Una alternativa que amplía posibilidades quirúrgicas

La cirugía robótica no solo mejora la experiencia postoperatoria. También amplía las posibilidades técnicas del cirujano, permitiendo abordar casos que anteriormente requerían cirugía abierta.

“Hoy podemos realizar procedimientos de mayor complejidad con menor invasividad. Eso cambia completamente la experiencia del paciente”, concluye el Dr. Armijo.

Para Sandra, el mensaje es claro:

“Si son candidatos a cirugía robótica, háganlo. Yo me siento súper bien. Fue una muy buena decisión”.

¿Necesitas agendar una hora?