Enfermedades respiratorias de invierno: ¿Cómo cuidarse?
Aunque suelen estar presenten durante todo el año, las enfermedades respiratorias aumentan durante los meses de invierno por las bajas temperaturas y a que las personas están más tiempo bajo espacios cerrados con poca ventilación. Los virus estacionales se transmiten principalmente a través de gotitas que se expulsan al hablar, toser o estornudar, además del contacto con superficies contaminadas.
Por eso, adoptar medidas de prevención y reconocer los síntomas permite disminuir el riesgo de contagio para evitar complicaciones, especialmente en niños, adultos mayores, embarazadas y personas con afecciones crónicas.
Rinovirus
Una de las principales causas del resfrío común es el rinovirus. Generalmente provoca un cuadro leve que afecta las vías respiratorias superiores, aunque en algunas personas puede agravar patologías pulmonares de base como el asma.
Los síntomas más frecuentes son
- Congestión y secreción nasal.
- Estornudos.
- Dolor de garganta.
- Tos.
- Malestar general.
- Fiebre baja.
Influenza
La influenza es infección respiratoria viral que suele comenzar de forma repentina y puede provocar complicaciones graves, especialmente en individuos pertenecientes a grupos de riesgo. Por esta razón, la vacunación anual continúa siendo la medida preventiva más efectiva.
Los síntomas más comunes son:
- Fiebre alta.
- Dolor muscular, cabeza o garganta.
- Tos.
- Escalofríos.
- Cansancio interno.
Covid-19
El covid-19 continúa circulando y puede afectar a personas de todas las edades, gracias a la vacunación, la mayoría de los casos presenta síntomas leves o moderados. Sin embargo, algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones sobre todo quienes son considerado factores de riesgo como adultos mayores de 65 años e infantes menores de 6 meses de vida, debido a su inmadurez en su sistema inmune.
Los principales síntomas son:
- Fiebre.
- Dolor de garganta.
- Congestión nasal.
- Dolor muscular.
- Fatiga.
- Perdido del olfato o del gusto.
Virus Respiratorio Sincicial (VRS)
El virus respiratorio sincicial es una de las principales causas de infecciones en lactantes y niños pequeños, aunque también puede afectar a adultos mayores y personas inmunocomprometidas. Casos más graves puede provocar bronquitis o neumonía.
Los síntomas más comunes son:
- Congestión Nasal.
- Tos.
- Fiebre.
- Dificultad para respirar.
- Silbidos.
En recién nacidos puede presentar
- Rechazo a la alimentación.
- Respiración rápida o pausas.
El autocuidado sigue siendo la mejor herramienta para reducir la circulación de cuadros respiratorios durante el invierno.
Las formas para prevenir el contagio general son:
- Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos.
- Usar desinfectante para manos a base de alcohol si no hay agua o jabón disponible.
- Ventilar los espacios cerrados varias veces al día.
- Cubrir la boca y nariz al toser o estornudad.
- Utilizar mascarilla en espacios públicos cerrados o donde no se pueda mantener distancia.
- Mantener lejanía de al menos 1 metro de personas que tosan o estornuden.
- Mantener al día vacunas según grupo de edad.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Es importante reconocer cuales son las señales de alerta que necesitan atención médica inmediata, ya que al reaccionar efectivamente se puede prevenir complicaciones que ponen en riesgo el bienestar. En caso de presentar los siguientes síntomas acudir a urgencias:
- Dificultad para respirar o falta de aliento.
- Dolor o presión en el pecho.
- Confusión o incapacidad para despertarse.
- Fiebre alta persistente más de 39°C en niños y adultos.
En invierno, mantenerse informado y adoptar hábitos preventivos puede marcar una gran diferencia en la protección de la salud. Ante la aparición de síntomas o señales de alerta, consultar con un profesional permite recibir el tratamiento adecuado y reducir circulación de virus, especialmente en los grupos más vulnerables.