Una completa conversación sobre el uso de la anestesia en niños y adultos, con especial foco en aclarar mitos y creencias populares, se desarrolló en un nuevo Dávila en Vivo, encuentro semanal en directo con nuestros pacientes a través de Facebook.

En esta oportunidad se contó con la participación de la doctora Mariela Agurto, anestesióloga infantil, y la doctora Isabel Galleguillos, anestesióloga de adultos, ambas especialistas de Clínica Dávila.

Para comenzar, la doctora Galleguillos explicó que la anestesia es un estado transitorio y que la persona a la que se administra podrá recuperar todas sus facultades una vez que se acaban sus efectos.

Así, desde sentimientos de tristeza, dificultades para respirar, nauseas u otros, desaparecen junto con la anestesia.

También descartó la posibilidad de que un paciente despierte durante una cirugía.

“Los tipos de anestésicos que usamos son cada vez más modernos, la monitorización es absolutamente controlada, monitorizamos todo el tiempo respiración, frecuencia cardiaca, saturación cerebral, vemos cuánto oxígeno tiene la persona en el cuerpo, su presión, y todas esas cosas que cuando un paciente está despertando, o podía llegarse a despertar se ven alterados. Además, todos los medicamentos tienen su tiempo anestésico y nosotros manejamos todo eso”, declaró.

Por su parte, la doctora Mariela Agurto indicó que tras una cirugía o procedimiento que requiere del uso de anestesia, los pacientes son trasladados a una unidad intermedia de recuperación, donde se los acompaña y se monitoriza permanentemente cualquier complicación o molestia que pudiera presentar.

“Y cuando vuelven a ser ´ellos mismos’, pueden retornar a la habitación. Por lo tanto, frente a molestias que pudieran tener, desde problemas para respirar, labilidad emocional o tristeza, dolor o nauseas, van a estar acompañados”, puntualizó.

Anestesia en niños

Sobre los miedos que los padres pueden experimentar frente al uso de anestesia en niños, la doctora Agurto los llamó a la tranquilidad.

“Los medicamentos que usamos hoy en día son administrados a través de la respiración y, por lo tanto, el niño va a dormir respirando, con la mamá a su lado, y va a despertar igualmente con su mamá acompañándolo. Además, con las drogas que usamos hoy en día, la eliminación es muy rápida, el niño puede retornar a su actividad cotidiana rápidamente”, detalló.

La doctora, contó, además, que en Clínica Dávila los niños que se operan son acompañados todo el tiempo por un familiar, tanto en el momento de quedarse dormidos, en la recuperación y en sus habitaciones, no tienen restricción.

Y antes de la cirugía se explica al niño y sus padres todo lo que va a pasar durante el procedimiento, para que vayan preparados e informados.

“En el fondo, la anestesia pediátrica no sólo atiende al niño, sino también tiene que preocuparse del bienestar del papá o la mamá que lo acompaña. No es sólo un paciente”, especificó.

Tipos de anestesia

En relación a los tipos de anestesia que existen, las especialistas señalaron dos grandes grupos: la anestesia general, donde el paciente está completamente dormido, inconsciente, y ni siquiera es capaz de ventilar o respirar, y el grupo de anestesia regional, donde se adormece una parte del cuerpo, ya sea las extremidades inferiores o una extremidad superior.

“La anestesia general es un estado de coma farmacológico”, precisó la doctora Agurto, quien agregó que en este caso la persona se duerme más profundamente.

“En la anestesia general ningún estímulo te logra despertar, por lo tanto, requiere de una monitorización que ya está protocolizada, y necesita, incluso, que un ventilador mecánico asuma la ventilación por ti y te haga respirar”, contó.

En la anestesia regional, en tanto, hay una región del cuerpo que se encuentra insensible o anestesiada y, en forma complementaria, se puede administrar a través de la vena un sedante para que la sensación de tener parte del cuerpo dormida no sea desagradable y el paciente pueda descansar.

Sin embargo, a diferencia de la anestesia general, este es un sueño superficial.

“Si yo le hablo al paciente o lo toco, el paciente despierta y, si lo dejo tranquilo, duerme una especie de siesta. Ésa es la gran diferencia”, recalcó la doctora Agurto.

Evaluación pre-operatoria

Un punto a destacar por la doctora Galleguillos fue la importancia de la evaluación pre operatoria, instancia donde el anestesiólogo se reúne con el paciente antes de la cirugía para conocerse y recoger todos antecedentes clínicos relevantes.

En ese encuentro, además, se indica al paciente, dependiendo de qué se va a operar, las distintas posibilidades de anestesia, y dependiendo de eso, del tipo de cirugía necesaria y lo que desea el paciente, el anestesiólogo decide la anestesia a utilizar.

“Por ejemplo, si yo decido una anestesia regional, le explico al paciente que puede estar sedado o puede estar despierto, dependiendo de lo que quiera, porque puede tocar un paciente que dice ´no quiero nada, quiero estar despierto y quiero escuchar todo´, o te tocan los otros pacientes que te dicen ´yo quiero estar dormido y no quiero saber de nada´”, afirmó la doctora.

La especialista también se refirió a los distintos niveles de tolerancia de los pacientes a la anestesia.

“Es una curva de Gauss: hay pacientes que necesitan muy poca anestesia, está el grupo que se maneja más en los estudios y está el otro grupo, que cuesta y que hay que ponerle mucho más anestésico para mantenerlos dormidos o anestesiados”, detalló.

Anestesia de parto

Al ser consultada sobre los tipos de anestesia que se usan en el parto, la doctora Galleguillos explicó que se suele utilizar la epidural, que es una anestesia que se administra en la espalda y no va dentro del canal raquídeo, sino que por fuera.

“Se deja puesto un catéter y se espera la evolución espontánea de la paciente y se acompaña; cada vez que la paciente siente dolor, uno le pone un poquito de analgésicos locales para que la paciente tenga un parto sin dolor. Ahora, si la paciente llega ya en parto espontáneo, justo a tener su hijo, uno pone una pequeña espinal que sí va dentro del canal raquídeo y la paciente no va a tener dolor en su parto”, comentó.

¿Quiénes no pueden someterse a una cirugía?

Sobre los requisitos básicos para poder acceder a una cirugía, la doctora Mariela Agurto precisó que la condición estándar es no estar enfermo.

“Un paciente que se va a someter a una cirugía electiva, que es programada y no es una cirugía de urgencia, debe estar sano, porque si está resfriado o con una gastroenteritis, vamos a estar agregando un riesgo al proceso”, expresó.

Además, se pide a los pacientes que acudan en ayuna, es decir, que no hayan ingerido alimentos ocho horas antes del procedimiento, y estar estables y controlados de cualquier patología o enfermedad crónica que presenten, como diabetes o hipotiroidismo.

Finalmente, la doctora Agurto precisó que los anestesiólogos son médicos especializados en Anestesiología y Reanimación “y, por lo tanto, hemos dedicado diez años a estudiar cómo dar una anestesia en forma correcta y profesional”, y destacó que los anestesiólogos permanecen durante todo el tiempo en pabellón, cuidando al paciente.

“Durante todo el periodo que dura la cirugía, hay un profesional que los está acompañando y vigilando”, declaró.