La polisomnografía, comúnmente conocida como la prueba del sueño, es un examen que se indica para identificar diversos trastornos que dificultan el descanso del paciente. Para elaborar un diagnóstico certero, se solicitará al paciente que duerma una noche en la clínica y así monitorear las posibles causas que afectan su reposo mientras está dormido. Más que un solo tipo, existen distintas variantes de este examen, que se aplican según la patología que se desea detectar.

Tipos de polisomnografía

  • Polisomnografía basal: consiste en el registro no invasivo de las variables del sueño durante una noche (actividad eléctrica cerebral, movimientos oculares, respiración, oxigenación, electrocardiograma, esfuerzo respiratorio, posición corporal, bruxismo y movimiento de extremidades), mediante sensores que no producen dolor ni molestias en los pacientes. Se graba lo que el paciente presenta durante el sueño y se analizan las variables en su conjunto.
  • Polisomnografía con Titulación de CPAP/BiPAP: el registro es similar al anterior, agregándose alguna modalidad de ventiladores no invasivos, según lo solicitado por el médico tratante. Durante la noche, se coloca una mascarilla en la nariz del paciente, donde se aplica gradualmente aire a presión. Esto reduce la obstrucción de la vía aérea logrando controlar el ronquido y las pausas respiratorias.
  • Polisomnografía en noche dividida: se efectúa un registro diagnóstico durante, aproximadamente, las primeras dos horas del examen. Si se cumplen algunos requisitos técnicos para pausas respiratorias y disminución de la saturación de oxígeno, se procede a ejecutar una Titulación de CPAP.

¿Dónde puedo realizar este examen?

“Clínica Dávila cuenta con un Laboratorio de Neurofisiología que lleva a cabo estos exámenes con los más altos estándares de calidad. Su desarrollo dura aproximadamente ocho horas, por lo que requiere que el paciente duerma una noche en la clínica. La persona no necesitará de ninguna preparación previa. Sólo llevar los medicamente que toma de manera habitual.  Además, es una prueba que no tiene efectos secundarios y que es considerada de baja complejidad”, explica la doctora Evelyn Benavides, neuróloga de Clínica Dávila.