¿Cuántas veces te ha ocurrido que, una vez llegando al lugar a donde te dirigías manejando, no recuerdas cómo lo hiciste?

Ese constante pensar en lo que tenemos que hacer y planificarnos para supuestamente optimizar nuestro tiempo, nos lleva a un estado de piloto automático que no nos permite ni tan siquiera acordarnos del recorrido que hicimos.

El mindfulness es una práctica del budismo zen que nos invita a tener conciencia plena del presente o estar en el aquí y en el ahora. “Nosotros en occidente solemos vivir en dos tiempos: o en el pasado, pensando sobre qué hice o qué no hice, generándonos culpa y posibles estados depresivos; o en el futuro, proyectándonos sobre qué voy hacer y cómo lo voy hacer, produciéndonos ansiedad. Solemos olvidar que existe un espacio actual denominado presente, que es el tiempo donde realmente podemos realizar o solucionar algo”, describe Leyla Rajab, psicóloga de adultos de Clínica Dávila. Si bien es cierto que el futuro se comienza a construir desde el hoy, no hay que olvidarse de vivir y de estar atentos a lo que nos está ocurriendo ahora.

No tengo tiempo

Según la psicóloga Rajab, los adultos “solemos movernos mucho en la esfera del pensamiento y nos olvidamos del cuerpo. No solemos escucharlo y, cuando lo hacemos, ya estamos (o nos sentimos) explotados. No prestamos atención a las señales preventivas. El mindfulness nos permite dejar de estar en este constante piloto automático”.

El mindfulness tiene muchos beneficios físicos y psicológicos pues permite que la persona tome conciencia de cada parte de su cuerpo y se conecte con sus emociones. Si estás cansado o no, si te está aquejando algún dolor, si te sientes enfermo. El brindarte esta pausa de reflexión posibilita que puedas tomar las acciones pertinentes para sentirte mejor. “No significa dejar de correr. Lo que se propone es que, si vas a correr, lo hagas consciente, atento a lo que estás haciendo y lo que está sucediendo alrededor. La única forma de estar conectada contigo misma es a través de tus cincos sentidos y el mindfulness contribuye a esto”, indica la psicóloga.

Cómo empezar

La psicóloga Rajab sugiere que, si alguien desea comenzar a hacer mindfulness, sería positivo inscribirse a algún taller para conocer qué es y entender qué es lo que la persona pretende obtener con esto.

También existen diversas aplicaciones, que se pueden descargar en los celulares, que van guiando a la persona en los procesos de meditación y temas de reflexión.

Lo importante es que te brindes 10 minutos cada día para estar en paz.

Sólo recuerda que al estar más consciente de lo que haces día a día, tendrás más control de tus decisiones. El reemplazar el piloto automático por una vida más acoplada puede resultar un desafío para el ritmo de hoy día; pero es un desafío que vale la pena tomar.