Los riñones son los órganos del cuerpo encargados de limpiar la sangre, además de producir algunas hormonas. Cuando los riñones fallan, es necesario realizar un tratamiento que pueda sustituir esta función de limpieza de la sangre. A menos que el paciente pueda recibir un trasplante de riñón, requerirá de un tratamiento médico llamado diálisis.

El doctor Andrés Boltansky, nefrólogo de Clínica Dávila, nos explica acerca de las alternativas de diálisis que existen, sus ventajas y desventajas.

¿En qué consisten los tratamientos de diálisis para la insuficiencia renal?

Existen distintas técnicas que se pueden clasificar en tratamientos de rápido y lento acceso. Las de rápido acceso son máquinas de diálisis que sacan la sangre del cuerpo y la hacen pasar por un filtro que permite la limpieza de algunas sustancias y la devuelve al torrente sanguíneo. Eso se llama hemodiálisis.

¿Cómo funciona la hemodiálisis?

La hemodiálisis es una terapia que dura alrededor de 4 horas y se hace tres veces a la semana. El paciente se debe conectar con la máquina de hemodiálisis y para ellos se utiliza un catéter de diálisis, que es una especie de manguera que se introduce en algún vaso sanguíneo. Este procedimiento está destinado a reemplazar una de las funciones del riñón, que es limpiar la sangre de las impurezas que el metabolismo del cuerpo genera.

Este procedimiento no se puede realizar en cualquier vaso sanguíneo, debe realizarse en uno de buen tamaño. Esta técnica tiene la ventaja de ser de muy rápida resolución, es decir, cuando una persona se encuentra en una emergencia, rápidamente se puede introducir el catéter y ser conectado en pocos minutos a una máquina de diálisis. El gran inconveniente del procedimiento son las infecciones, por lo tanto, si el paciente requiere diálisis de forma continua, se instala una fístula arteriovenosa que minimiza este riesgo.

¿Qué es una fístula arteriovenosa?

Una fístula arteriovenosa es literalmente una vena que es tratada por cirujanos vasculares para que adquiera un tamaño importante. La maduración de la fistula requiere uno o dos meses. Como no se trata de un procedimiento instantáneo, se utiliza un catéter mientras está lista la fístula.

 ¿Dónde se realiza este procedimiento?

Los centros de diálisis son lugares que están distribuidos en todo el país. La hemodiálisis se encuentra en el GES (Garantías Explícitas en Salud). Los pacientes acuden a los distintos centros de diálisis tres veces por semana: por ejemplo, lunes, miércoles, y viernes, o martes, jueves y sábado, en alguno de los horarios que existen disponibles. Luego regresan a su casa tratando de tener un estilo de vida lo más normal posible.

Lamentablemente, en un paciente renal sometido a hemodiálisis, se altera inevitablemente la vida laboral y familiar. Debemos sumar, a las 4 horas que debe estar conectado a la máquina de diálisis, los tiempos de desplazamiento al lugar. Además, hay que considerar que la persona sale muy cansada después del procedimiento. En tiempo total, la hemodiálisis le significa al enfermo renal disponer de alrededor de la mitad de la semana.

¿En qué consiste la peritoneodiálisis? ¿Cuál es la diferencia con la hemodiálisis?

Una manera alternativa de lograr este mismo mecanismo de limpieza de sangre es una técnica que se llama peritoneodiálisis, que también está en el GES. Consiste básicamente en instalar una manguera que va conectada a la cavidad abdominal. Por allí se inyecta un líquido que arrastra toxinas y este líquido después se extrae de la cavidad.

Esa modalidad es autónoma, es decir, el paciente aprende a realizarla. Un equipo compuesto por médicos y enfermeras enseñan al paciente renal a realizar la técnica de peritoneodiálisis y una vez que tiene la destreza adquirida, lo siguen haciendo en su casa, todas las noches, conectándose a una máquina en modalidad automática o manualmente inyectándose y sacándose el líquido.

 ¿Qué técnica es mejor para el tratamiento de la insuficiencia renal? ¿Hemodiálisis o peritoneodiálisis?

La gran mayoría de la gente decide dializarse en forma autónoma porque claramente es mucho más cómodo. Se realiza la técnica en la noche, mientras el paciente renal duerme, siguiendo las indicaciones que entrega el equipo médico. Esto da un poco más de libertad al enfermo para moverse, porque uno puede trasladar la máquina y los insumos donde quiera.

Sin embargo, tiene la gran desventaja que toda la responsabilidad recae en el paciente. Muchos de los pacientes con enfermedad renal son personas de edad avanzada y presentan problemas visuales. Para ellos es mucho más sencillo acceder a un centro de diálisis para que se le aplique la técnica de hemodiálisis.

En definitiva, la técnica a elección es una decisión personal, que toma el mismo paciente según su propia realidad, dado que ambas terapias presentan similares resultados.