El examen del Papanicolau o PAP es un estudio citológico de las células de cuello uterino, que consiste en la recolección de las células del cuello del útero para ser analizadas bajo microscopio.

Este examen es utilizado para la detección precoz de lesiones pre cancerígenas, ya que puede identificar la presencia de células anormales.

La guía clínica chilena del cáncer cervicouterino (e internacionales) recomienda el inicio del PAP a partir de los 25 años, cada 3 años.

“A partir de los 30 años, se puede mantener el chequeo con la misma periodicidad o lo más recomendable seria incorporar el examen de PCR (genotipificación) para el Virus del Papiloma Humano, que es más sensible permitiendo una derivación oportuna”, explica el doctor Roberto Altamirano, ginecólogo oncólogo de Clínica Dávila.

Transmisión del VPH

El Virus Papiloma Humano (VPH) es un virus común, del que existen más de 100 genotipos diferentes.

La infección clínicamente se puede presentar como verrugas en la piel o sobre las membranas mucosas y algunos tipos de VPH de alto riesgo pueden producir cáncer.

“Este virus se transmite principalmente por el contacto sexual, tanto en hombres como en mujeres. Es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en Chile y en el mundo. Se estima que afecta a cerca del 80% de la población. La gran mayoría de las veces no produce síntomas”, señala el doctor Altamirano.

Para las mujeres sobre los 30 años, además del PAP se debe incorporar el examen de PCR para VPH (reacción en cadena de la polimerasa), el que debe estar validado clínicamente.

Este examen permite identificar si una mujer es portadora o no de algún tipo de VPH de alto riesgo.

En Chile el cáncer de cuello intrauterino es el segundo cáncer más frecuente entre las mujeres de 15 y 44 años. Según la OMS, el 2018 se diagnosticaron 1.540 nuevos casos y 725 mujeres fallecieron por esta causa.

En algunos casos, el ginecólogo podría recomendar la realización del PAP de manera más frecuente. Esto, principalmente por considerar algunos factores de riesgo, entre los cuales se encuentran:

  • Diagnóstico de cáncer de cuello uterino.
  • Infección por VIH.
  • Debilitación del sistema inmunitario por trasplante de órganos.
  • Quimioterapia.
  • Uso de corticoesteroides.

“Es fundamental realizar el examen de tamizaje o búsqueda del Virus del Papiloma Humano, ya que cerca del 65-70% de los cánceres cervicouterinos diagnosticados son en mujeres que no se realizaron dicho control en los últimos 5 años o nunca en la vida”, asegura el especialista.

¿Cómo se realiza el PAP y la prueba de PCR para el VPH?

La toma de los exámenes para el diagnóstico del Virus del Papiloma Humano se realiza en la consulta del ginecólogo o matrona, quien utiliza un espéculo en la vagina, para separar las paredes y observar el cuello uterino.

Luego el especialista con una tórula (cotonito) obtiene la muestra necesaria para ser enviada al laboratorio y analizarla.

¿Cómo prepararse para el examen del PAP?

Para este día se recomienda no:

  • Estar con el periodo menstrual.
  • Realizar lavados vaginales.
  • Tener relaciones sexuales al menos 48 horas antes del examen.
  • Usar dispositivos, ni medicina vaginal al menos 48 horas antes.

Resultados del PAP o estudio de PCR para VPH

En el caso de que los resultados estén alterados, su médico tratante la debe derivar a un ginecólogo oncólogo, de manera de realizar un examen más específico del cuello uterino y si es requerirlo, una biopsia, en la que extrae una muestra de tejido para ser analizada. Esto permitirá que el médico indique el tratamiento adecuado.

“La etapa precancerosa es la mejor oportunidad para pesquisar las alteraciones del cuello uterino y poder tratarlas, lo que a través de terapias adecuadas permitirá curar la enfermedad, sin afectar su calidad de vida”, señala el experto.