Las disfunciones sexuales están presentes en todas las etapas de la vida de un hombre. Así lo confirma el urólogo – andrólogo de Clínica Dávila, Enrique Bley, “no hay ningún momento de la vida del hombre en que las disfunciones sexuales sean cero”.

La impotencia es uno de los problemas más clásicos en lo que respecta a su sexualidad. De hecho, el especialista confiesa que los problemas con la erección se pueden presentar en los pacientes desde edades tan tempranas como los 35 años.

Para esto, Clínica Dávila ha implementado una terapia con ondas de choque de baja intensidad, que ayudan a mejorar el tejido fibroso que está un poco desgastado, aumentar la llegada de la sangre y reanimar algunos nervios del pene, mejorando así, la erección de los pacientes.

¿Qué son las ondas de choque?

Las ondas de choque son una energía que se focaliza en un punto de la piel, produciendo un efecto energético controlable, por lo que puede ser ubicado en términos de espacio y profundidad. Lo anterior permite a los especialistas identificar con precisión el lugar en el que se aplican las ondas.

Tratamiento para la impotencia con ondas de choque

Mediante un instrumento especial, se dispara esta luz a través de distintos sectores de la piel del pene, sin dañarla, enviando una determinada cantidad de ondas de choque.

Para completar el tratamiento se requiere de seis sesiones de aproximadamente 20 minutos, que se repiten una vez por semana.

Se trata de un procedimiento sencillo, seguro, indoloro y ambulatorio. “No tiene peligro, no se usa anestesia, no hay que tomar ningún analgésico, se hace en una consulta, no se siente nada, es como hacerse una ecografía. Está re probado, no trae consecuencias a futuro ni nada. Si hay algo que está muy probado, es su seguridad”, afirma el doctor Bley.

Asimismo, agrega que estudios han comprobado que el procedimiento resultó ser efectivo en tres de cada cuatro pacientes y que es bastante duradero en el tiempo, ya que, a cinco años de haberse sometido a las ondas de choque, seguían prácticamente igual.

Perfil del paciente

Las ondas de choque a baja frecuencia son una excelente solución para la impotencia masculina cuando está en etapas iniciales, sin embargo, no es un tratamiento que esté diseñado para cualquier hombre.

Las características que debe cumplir el paciente son clave para su correcto funcionamiento. El andrólogo explica que un hombre relativamente sano y que esté empezando a tomar algún medicamento o que éste empiece a perder efecto, puede volver a tener una erección normal.

Además, existe una serie de factores de riesgo que el paciente no debe presentar, para que las ondas de choque sean efectivas, como enfermedades neurológicas, hormonales, vasculares, diabetes avanzada o haber sido operado de la pelvis.

Cabe destacar que en Clínica Dávila todos los urólogos están preparados para indicar este procedimiento cuando sea necesario.