Cáncer de mamas: La importancia de la detección precoz

• Al ser una enfermedad que no se puede evitar, se recomienda realizar una mamografía anual a partir de los 40 años, con este examen se podrá detectar tumores y en caso de que existan, se puedan tratar precozmente, aumentando las posibilidades de sobrevida.


• La cirujano de mamas de Clínica Dávila, Dra. Marcela Amar, añade que a través del ejercicio, la alimentación sana y la eliminación del tabaco, se puede colaborar a disminuir los riesgos de padecer esta patología.

El cáncer de mamas es una enfermedad que produce la muerte de cuatro mil mujeres chilenas al año, en su mayoría entre los 45 y 64 años de vida, siendo la primera causa de muerte por cáncer en el sexo femenino. “Lo preocupante, es que de estos casos, uno de cada tres podrían ser impedidos por la detección precoz y un tratamiento oportuno”, sostiene la cirujano de mamas de Clínica Dávila, Dra. Marcela Amar.

La experta explica que este tipo de cáncer no se puede evitar, por lo que lo más importante es la detección precoz o temprana, para así tener más posibilidades de sobrevida. “La mamografía es el examen de diagnóstico por excelencia, ya que ha demostrado una disminución en la mortalidad, pudiéndose evitar una de cada 3 muertes esta patología. En ciertos casos, la mamografía debe ser complementada con una ecografía y siempre debe ir acompañado de un control con un especialista, quién al realizar el examen físico y evaluar los resultados de las otras pruebas, podrá aumentar la probabiliad de hallazgo”, añade la doctora.
El cáncer de mama al ser diagnósticado en etapas precoces tendrá un mejor pronóstico, es decir, mejor sobrevida, menos recurrencia de la enfermedad y la paciente será sometida a tratamientos menos invasivos, al contrario del cancer en etapas avanzadas en que la sobrevida es menor y los tratamientos en ocasiones alteran más la calidad de vida .
Por lo tanto, a partir de los 40 años o si existe algún síntoma antes, todas las mujeres deberían realizarse una mamografía para descartar el cáncer de mamas. “En el caso de que la madre haya tenido cáncer de mama, es necesario realizar la mamografía 10 años antes de la edad de diagnóstico de la madre o a los 40 años, lo que ocurra primero.”, manifiesta la cirujano.
Sin embargo, también hay que tener en cuenta que en una población normal, donde no existe una mutación genética o familiares con cáncer, el deporte, la alimentación sana y la eliminación del tabaco, podrán ayudar a disminuir el riesgo de padecerla. “En aquellas mujeres con sobrepeso la probabilidad de tenerlo es mayor ya que al poseer más grasa en su cuerpo, generan más estrógeno, lo que puede provocar la patología”, agrega la experta.
En lo que respecta a los casos de cáncer de mama hereditarios, estos sólo corresponden al 5 a10% de los casos, sin embargo, hay pacientes que cumplen criterios de alto riesgo para tener una mutación genética, a ellos se puede ofrecer una asesoria genética y evaluar si corresponde realizar estudio de mutación. “En Clínica Dávila existe un programa donde se evalúa al paciente alto riesgo y a su familia, haciéndoles consejerías genéticas y los tratamientos adecuados para cada persona”, expone la doctora.
Para esto, se realiza una resonancia magnética, a través de la cual se lleva a cabo la evaluación del paciente con mutación. Además, este examen también se les hace a aquellas personas que ya le diagnosticaron la enfermedad, y se quieren descartar otros focos en esa mama o la otra que no se han visto en pruebas anteriores, y en las mujeres que usan prótesis.
Qué hacer cuando ya está diagnosticado
Una vez diagnosticado el cáncer de mama es necesario realizar una biopsia que compruebe la existencia del tumor para luego pasar a los tratamientos correspondientes como cirugía quimioterapia o radioterapia.
Luego de realizarse una operación que implique extirpar toda la mama, se puede llevar a cabo una reconstrucción de la o las mamas afectadas. “Este procedimiento se hace cuando el médico tratante lo indica, lo que puede ser inmediatamente después de la operación o una vez terminada la quimioterapia. También hay que tener en cuenta que esto es sólo físico ya que la mama no podrá cumplir los funciones que antes tenía”, especifica la cirujano de Clínica Dávila.