Nuevo procedimiento mínimamente invasivo reduce riesgo operatorio.

Clínica Dávila incorporó una nueva tecnología, denominada Cor-Knot, que permite al cirujano instalar prótesis de reemplazo de la válvula enferma mediante clips metálicos, reduciendo considerablemente el tiempo que el corazón debe permanecer detenido durante la cirugía.
La estenosis aórtica es una enfermedad que afecta a la válvula aórtica, estrechando el paso de la sangre. Ocurre cuando la válvula no abre con normalidad, impidiendo que la sangre del ventrículo izquierdo pase al resto del cuerpo.

Esta patología es muy común en los adultos mayores debido a calcificación de los velos de la válvula aortica, o en personas que presentaron una infección bacteriana de la garganta durante la infancia o adolescencia (enfermedad reumática), que luego afecta al corazón. También se suele presentar, en personas jóvenes, debido a un defecto congénito denominado “válvula aórtica bicúspide”, que consiste en que estos pacientes tienen 2 velos en su válvula aórtica nativa y no tres como la mayoría de las personas, lo que condiciona un riesgo mayor de estenosis valvular aórtica con el paso de los años. En cualquiera de los casos, los pacientes pueden presentar los síntomas descritos, como son el cansancio o disnea, dolor al pecho y arritmias.

“Cuanto más severa es la estenosis valvular aórtica, mayor es el esfuerzo que hace el corazón para poder vencer el obstáculo que significa la obstrucción al paso de la sangre desde el corazón al resto del cuerpo, lo que se traduce en engrosamiento de las paredes del corazón en un principio y luego si esta condición no se corrige con una operación de reemplazo valvular, dilatación del corazón y falla cardiaca, condición esta última muy grave y de alta letalidad. Con el paso del tiempo, el corazón se deteriora cada vez más, así como la calidad de vida de la persona, llegado a un punto en que la única solución podría ser el trasplante de corazón”, explica el cirujano cardíaco de Clínica Dávila, Andrés Kursbaum.

El especialista explica que hoy existen tratamientos quirúrgicos mínimamente invasivos que permiten reparar o reemplazar la válvula dañada, devolviendo al paciente su salud y dándole una expectativa de vida en muchos casos, similar a la de una persona sana, como si nunca hubiera tenido la enfermedad. Esto podría además realizarse por vía percutánea, cuando el riesgo de una cirugía convencional es muy elevado (reemplazo valvular aórtico transcatéter)

Cor- Knot: lo último en técnicas mini invasivas

Entre todos los elemento técnicos que permiten hacer estas operaciones en forma segura y reducir tanto los riesgos como la estadía intrahospitalaria, se cuenta con un nuevo dispositivo denominado Cor- Knot. Este dispositivo automático permite mediante el uso de un instrumento, bajar los nudos que fijan la prótesis valvular implantada, atar las suturas mediante un sistema de grapa que la afirma a modo de nudo mecánico y además corta la sutura, todo en un solo movimiento que no toma más de dos segundos.
Así, esta nueva tecnología, permite al cirujano instalar la prótesis con la que se reemplazará la válvula enferma mediante clips metálicos, lo que reemplaza a los tradicionales nudos quirúrgicos. Al utilizar este sistema, el cirujano puede realizar el procedimiento mucho más rápido, sin la necesidad de mantener el corazón detenido por mucho tiempo, y accediendo al corazón a través de incisiones más pequeñas. “Esto se traduce en que el corazón sufre menos, se recupera mejor, con una incisión en la piel mucho más pequeña y con menor dolor postoperatorio, además de generar un menor impacto en la estética de la persona”, explica el Dr. Andrés Kursbaum.

El especialista, quien estuvo tres años realizando este tipo de procedimientos en Estados Unidos, en la prestigiada Cleveland Clinic, como Fellow de Cirugía Cardíaca, ha incorporado esta tecnología en Clínica Dávila. El centro de salud realizó el primer caso en Latinoamérica de reemplazo valvular aórtico, utilizando el Cor-Knot, en un paciente de 81 años con estenosis aórtica severa, con excelente resultado.

“Con una pequeña incisión, el dispositivo nos ayudó a implantar la válvula en forma más rápida en cuanto a los tiempos quirúrgicos y disminuyendo el tiempo en que el corazón estuvo detenido durante la operación. El paciente fue dado de alta a su casa al cuarto día. Estos pacientes, de no ser tratados, ven deteriorada su calidad de vida progresivamente, teniendo una alta mortalidad una vez que comienzan los síntomas, Con estas técnicas, podemos devolverles la salud y con una más rápida recuperación”, finaliza el especialista.