No dejes que marzo afecte tu salud

Ya terminadas las añoradas vacaciones de verano, llegó marzo y todo lo que esto conlleva; cuentas, hijos al colegio, regreso al trabajo, etc. A continuación te explicamos cómo puedes hacer más agradable este comienzo de año.

Las cifras en torno al estrés post-vacacional en Chile son muy altas. Según especialistas, el 90% retorna a sus actividades con síntomas de este mal y se presenta con las siguientes características: sensación de apatía, irritabilidad, insomnio y problemas de desánimo. En casos más graves pueden generar estados de ansiedad, taquicardias y trastornos alimentarios.
 
¿Por qué se produce?
 
Luego de largos días de descanso y de disfrutar el tiempo libre con familia o seres queridos, viene la dura tarea de reincorporarse a la rutina laboral, lo que conlleva extensas horas de trabajo y responsabilidades, por lo que es lógico que una persona se sienta con pocas ganas de volver a la realidad. Se identifica que hay un problema, cuando esta sensación permanece y se extiende por más de dos semanas. 
 
¿Qué hacer para evitarla?
 
Para no ser una víctima de tus propias vacaciones, los especialistas recomiendan simples actos que te ayudarán a retomar de otra manera la rutina laboral. 
  • Vuelve de manera paulatina a tu ritmo de trabajo. No es recomendable llegar y ponerse en la misma sintonía laboral que tenías antes de las vacaciones, el cambio debe ser lento y gradual.
  • Evita pensar el tiempo que falta para tus próximas vacaciones, céntrate en tus objetivos laborales, busca nuevos y traza metas a corto plazo.
  • Comparte tus experiencias de vacaciones con tus compañeros de trabajo. Esto aunque suene muy simple, es muy efectivo a nivel psicológico, ya que deja una sensación de que el descanso fue bueno y que fue una justa recompensa al esfuerzo realizado durante el año.
En los niños
 
Los pequeños también sufren estrés post-vacacional, por lo que igualmente debes estar atenta a sus signos y a cómo lo puedes ayudar para que la vuelta a la realidad no sea tormentosa.
  • Lo más importante es ordenar los horarios. Es recomendable comenzar a regular el sueño unos días antes de entrar el colegio, para evitar comenzar cansado, con sueño o malhumorado.
  • Al igual que en los adultos, la vuelta a la rutina debe ser gradual. 
  • Dale ánimo a tu hijo y refuérzale la idea que volver a su realidad no es negativo, al contrario, dile que se reencontrará con sus compañeros, dormirá en su cama, recuperará sus juguetes, etc.
  • Los niños aprenden el modelo que los padres le transmiten, por lo que si ellos vuelven desganados y desmotivados, sus hijos también lo harán.