Unidad de Esclerosis Múltiple (EM) y Enfermedades autoinmunes del Sistema Nervioso Central (SNC)

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad autoinmune del Sistema Nervioso Central (SNC) que afecta principalmente a personas jóvenes. Es causada por una desregulación del sistema inmune que, por medio de mecanismos inflamatorios, daña la vaina de mielina, cubierta protectora de las fibras nerviosas. 

Este daño puede ocurrir en cualquier área del cerebro, nervio óptico o médula espinal, manifestándose por “brotes” o ataques de síntomas neurológicos que se instalan en horas o días, pudiendo recuperarse total o parcialmente. Los síntomas pueden ser variados: 

Síntomas motores: 
  • Pérdida de fuerza en extremidades, temblor, dificultad en la articulación del lenguaje, problemas para deglutir.
Síntomas visuales:
  • Disminución de agudeza visual, visión doble.
  • Síntomas sensitivos:
  • Entumecimiento, hormigueo  o dolor en cara, tronco o extremidades.
Síntomas esfinterianos:
  • Dificultad para comenzar a orinar, pérdida o escape de heces u orina.
Síntomas cognitivos:
  • Pérdida de memoria, dificultad en la concentración, trastornos del lenguaje.
Síntomas sexuales:
  • Problemas de erección, lubricación vaginal, anorgasmia.
El diagnóstico de esta enfermedad requiere de una evaluación por neurólogo, exámenes de sangre y resonancia cerebral, dado que otras enfermedades autoinmunes del SNC pueden ser similares. Existe tratamiento pero no curación que tiene por objetivo controlar los síntomas y lograr una calidad de vida normal. Los fármacos son de alto costo, pero están cubiertos por el sistema de garantías explícitas AUGE-GES. 

Neurólogos:

Dra. Lorna Galleguillos. Dra. Marianne Kagi. Dra. Sabrina Oporto.  
 

Unidad de Trastornos Cognitivos y Demencia

La Unidad es una instancia de referencia y apoyo para el diagnóstico y asistencia a los pacientes con alteraciones cognitivas.

Contempla un enfoque interdisciplinario, en el que participan de forma coordinada diversos profesionales que forman un equipo para evaluar y  tratar de una manera integral a personas con alteraciones de memoria o conducta. Lo anterior no se limita solo a pacientes con demencia ya establecida, si no que incluye pacientes con deterioro cognitivo leve, es decir, personas con dificultades de memoria, atención, lenguaje u otros déficits cognitivos, que si bien pueden seguir realizando sus actividades diarias, notan algunas dificultades para realizarlas por los déficits mencionados.

Dentro de la evaluación diagnóstica se realiza como primer paso una evaluación clínica por  neurólogo donde se corrobora la existencia de un trastorno de memoria (u otro déficit cognitivo), y se realiza un examen físico completo. Posteriormente se realiza una evaluación neuropsicológica, que consiste en un procedimiento realizado por un psicólogo entrenado que permite medir la gravedad del problema, evaluándose no solo memoria, sino también otras funciones cognitivas como lenguaje, atención, control de impulsos, funciones ejecutivas y otras. Este procedimiento sirve tanto para el diagnóstico, como para evaluar la evolución clínica en seguimientos posteriores.

La mayoría de los pacientes requerirá además exámenes complementarios de laboratorio y neuroimágenes (tomografía o resonancia magnética de cerebro) con el objeto de ayudar a determinar la etiología (causa) del cuadro.

Objetivo:

Ofrecer al paciente con deterioro cognitivo y su familia, información diagnóstica y educación respecto a esta condición, además de un abordaje terapéutico que incluya tanto el inicio de tratamiento farmacológico, como el manejo y optimización de las variables del entorno. Todo lo anterior con el objetivo de obtener mejorías tanto clínicas, como de calidad de vida del paciente y del entorno familiar.

Dentro de las intervenciones realizadas en la Unidad se incluyen:
  • Prevención.
  • Información y apoyo a la familia.
  • Tratamiento farmacológico.
  • Manejo conductual.
  • Atención al cuidador.
  • Evaluación de entorno y redes sociales.
  • Tratar trastornos del ánimo coexistentes.
  • Estimulación cognitiva
La conformación básica del equipo está constituida por:
 
Neurólogo: Dr. Rafael Aránguiz, Dra. Claudia Passig, Dra. Isabel Navarrete.
Psiquiatra: Dra. Alejandra Armijo.
Neuropsicólogos: Ps. Mario Arriagada, Camila Gutiérrez, Dra. Ghislaine Fassler


Unidad de Patología Neuromuscular

Las enfermedades neuromusculares afectan los nervios que controlan los músculos voluntarios. Los músculos voluntarios son los que se pueden controlar, como es el caso de los brazos y las piernas.
 
Las células nerviosas, también llamadas neuronas, envían mensajes que controlan esos músculos. Cuando las neuronas se enferman o se mueren, la comunicación entre el sistema nervioso y los músculos se interrumpe. Como resultado, los músculos se debilitan y se consumen. La debilidad puede conducir a espasmos musculares, calambres, dolores y problemas articulares y del movimiento. Algunas veces, también afecta la función cardiaca y la capacidad para respirar.
 
Algunos ejemplos de trastornos neuromusculares:
  • Esclerosis lateral amiotrófica
  • Síndrome de Guillain-Barre
  • Distrofia muscular
  • Miastenia grave
  • Atrofia muscular espinal
Muchas enfermedades neuromusculares son genéticas, lo que significa que son hereditarias o existe una mutación en los genes. Algunas veces, pueden ser provocadas por un trastorno del sistema inmunológico. La mayoría de ellas no tiene cura. El objetivo del tratamiento es mejorar los síntomas, aumentar la movilidad y el lapso de vida.
 
Clínica Dávila cuenta con el Laboratorio de Miología (Dr. Jorge Bevilacqua), cuyo trabajo está orientado a la evaluación clínica, electrofisiológica y, de ser necesario, el estudio de biopsia muscular para lo cual existe un completo laboratorio de estudios anátomo patológico que incluye tinciones especiales e inmunohistoquímica.

El objetivo es lograr un diagnóstico de certeza que permita devolver al paciente a su tratante con la demostración objetiva de la patología subyacente.

Neurólogos: Dr. Andrés Aragón, Dr.Jorge Bevilacqua, Dr. Carlos Navarrete, Dr. Mario Rivera, Dr. Nicholas Earle, Dr. Iván Vidal.


Unidad de Movimientos Anormales (Parkinson)

Los movimientos anormales incluyen todas aquellas enfermedades asociadas a movimientos involuntarios como por ejemplo: Temblor de reposo, lentitud en la iniciación de movimientos y rigidez muscular. La más representativa de ellas es la enfermedad de Parkinson, término que corresponde realmente a un grupo de enfermedades con síntomas y signos comunes pero que pueden llegar a ser totalmente diferentes.

Es por ello que la primera aproximación corresponde a un Parkinsonismo o Síndrome Parkisoniano, a partir de lo cual debe establecerse un diagnóstico diferencial.

La enfermedad de Parkinson consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el sistema motor y se manifiesta con una pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. Se produce cuando las células nerviosas de la sustancia negra del mesencéfalo, área cerebral que controla el movimiento, mueren o sufren algún deterioro.
 
La enfermedad afecta aproximadamente al 1 por ciento de la población mayor de 65 años y al 0,4 por ciento de la población mayor de 40 años.
 
Los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson son leves y se van haciendo cada vez más notorios con el paso del tiempo. El cuadro inicial típico registra dolores en las articulaciones, dificultades para realizar movimientos, agotamiento. La caligrafía también empieza a cambiar y se torna pequeña e irregular. En el 80 por ciento de los pacientes los síntomas comienzan en un solo lado del cuerpo y luego se generalizan. Asimismo, el carácter varía, por lo que es habitual la irritabilidad o la depresión sin causa aparente. Todos estos síntomas pueden perdurar mucho tiempo antes de que se manifiesten los signos clásicos que confirman el desarrollo de la enfermedad.
 
El Parkinson es difícil de diagnosticar en sus etapas iniciales, ya que se confunde con los síntomas propios de otras patologías. El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se efectúa a partir de los síntomas del paciente.
 
Para confirmar el diagnóstico se realiza un estudio de Medicina Nuclear denominado Spect- Trodat, que detecta la alteración del neuro transmisor Dopamina en las regiones profundas del cerebro. Se puede realizar también una ecografía transcraneal que muestra las alteraciones cerebrales en el mesencéfalo. Asimismo, es de gran ayuda el examen de la función olfatoria. Sin embargo, el mejor medio para detectar esta patología es la observación, ejercida tanto por el médico como por los familiares del enfermo.
 
En la enfermedad de Parkinson es esencial el diagnóstico precoz, ya que cada tipo de parkinsonismo tiene un tratamiento diferente.
 
Esta es una patología crónica que, de momento, no tiene curación. El objetivo del tratamiento es reducir la velocidad de progresión de la enfermedad, controlar los síntomas y los efectos secundarios derivados de los fármacos que se usan para combatirla.
 
La enfermedad de Parkinson, como tal, está cubierta por el Sistema de Garantías Explícitas AUGE – GES, en especial en lo que se refiere a la terapia farmacológica, de alto costo.

Para manejo de Parkinson – Distonia y Temblor Esencial
 
Clínica Dávila es uno de los dos centros privados que realizan, en Chile, el implante DBS (Estimulación Cerebral Profunda).
 
Neurólogos: Dr. Andrés de la Cerda, Dr. John Tapia, Dra. Mireya Balart, Dr. Juan Cristóbal Núñez, Dr. Zhongxing Peng-Chen.


Unidad de Tratamiento del Ataque Cerebral (UTAC)

Los ataques cerebrales suceden cuando se detiene el flujo sanguíneo al cerebro. En apenas unos minutos, las células cerebrales empiezan a morir.
 
Existen dos tipos de derrames, el más común es causado por un coágulo sanguíneo que bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro, el otro es causado por una ruptura de un vaso sanguíneo que sangra hacia dentro del cerebro.
 
Síntomas de alerta para identificar un accidente vascular a tiempo: 
  • Alteración abrupta de la marcha o del equilibrio.
  • Alteración abrupta del habla o desviación de la boca.
  • Alteración de la movilidad (debilidad o pérdida de sensibilidad de un lado del cuerpo).
  • Alteración abrupta de la visión de uno o ambos ojos.
  • Inicio súbito de dolor de cabeza sin tener antecedentes previos (por ejemplo: Migraña).
La importancia de la consulta precoz es fundamental, antes de 4 horas es posible un tratamiento eficaz. Tiempo perdido es cerebro perdido.

Muchos infartos cerebrales dan previo aviso por la aparición de episodios transitorios de los síntomas anteriormente mencionados, que pueden durar minutos a horas y que se llaman ataques cerebrales transitorios. Un ejemplo clásico es la pérdida visual aguda de un ojo, denominada Amaurosis Fugax.

Prevención
  • Controlar la presión arterial
  • No fumar
  • Controlar el colesterol
  • Controlar el peso, evitar la obesidad
  • Disminuir la sal
  • Aumentar el potasio en la dieta con frutas y vegetales
  • Hacer ejercicio
  • Comer sano
La terapia aguda para el ataque cerebral trata de detener el derrame disolviendo el coágulo o controlando la hemorragia. La rehabilitación posterior al ataque cerebral ayuda a las personas a superar las discapacidades causadas por el derrame. La terapia medicinal con anticoagulantes y antiplaquetarios es el tratamiento más común para el ataque cerebral.
 
Clínica Dávila cuenta con la Unidad de Ataque Cerebral (UTAC), conformada por un equipo multidisciplinario especializado en el tratamiento, estudio y rehabilitación precoz del ataque cerebral o accidente cerebro-vascular.
 
Esta unidad está inserta en el Intermedio Neurológico, unidad de primer nivel que tiene 12 camas y Neurólogos residentes las 24 horas del día y apoyo imagenológico que incluye scanner, resonancia y equipos de angiografía diagnóstica y terapéutica.

Neurólogos: Dr. Jorge Villacura, Dr. Sergio Illanes, Dr. Angel Castro, Dra.Tatiana Figueroa.

Neurorradiólogos intervencionales: Dr. Paulo Zúñiga, Dr. Mariano Martoni, Dr. Pablo Rodríguez.

Equipo de rehabilitación: Fisiatra Cherie Gutiérrez, Kinesióloga Judith Weber, Terapeuta Ocupacional Silvana Navarrete.