La insuficiencia renal, en términos simples, es cuando los riñones no pueden limpiar la sangre de desechos tóxicos perjudiciales para nuestro cuerpo. Es una enfermedad progresiva (que va de menos a más) y que, si no es detectada a tiempo, sus daños pueden ser irreversibles. Según los datos arrojados recientemente por la Encuesta Nacional de Salud (realizada por el Ministerio de Salud de Chile), la insuficiencia renal está avanzando en nuestro país. Es una enfermedad transversal, que afecta a hombres y mujeres por igual.

“Es importante comprender que son muchas las enfermedades que pueden provocar la insuficiencia renal, siendo la más frecuente, la diabetes. Esto no significa que el paciente diabético padecerá necesariamente de insuficiencia renal; pero sí debe ser controlado de cerca, dado que una de sus secuelas, es el daño al riñón. De no tomarse medidas a tiempo, la afección puede ser irreversible”, explica el doctor Sebastián Cabrera, nefrólogo de Clínica Dávila.

El riñón, conocido normalmente como el filtro del cuerpo humano, está compuesto por tres partes principales: por los vasos que lo irrigan; por el glomérulo (encargado del purificar la sangre) y el túbulo renal (que se encarga de seleccionar lo que se filtra). Cuando uno o más de estas partes se ven afectadas, se corre el riesgo de padecer una insuficiencia renal.

Causas y síntomas

Uno de los peligros de la insuficiencia renal es que, en un principio, es totalmente asintomático (no duele ni molesta). Cuando la persona recién comienza a experimentar alguna incomodidad, el daño usualmente ya está hecho.

Como ya se menciona anteriormente, uno de los indicadores que pueden hacer sospechar de esta enfermedad (tanto en Chile como en el mundo), es ser diabético. En el caso de pacientes jóvenes, otra señal que puede alertar sobre la insuficiencia renal, es la hipertensión. Otra manifestación, pero que no es tan frecuente, es la detección de espuma en la orina.

Asimismo, si el paciente tiene familiares con problemas al riñón o padece de alguna enfermedad inmunológica, debe ser controlado de manera preventiva.

En los casos, donde la persona tiene insuficiencia renal en estado muy avanzado, advertirá los siguientes síntomas:

  • Baja de peso.
  • Nauseas.
  • Pérdida de apetito.
  • Presión alta.

Exámenes

Cuando el médico sospecha que la persona pueda estar presentando un cuadro de insuficiencia renal, solicitará dos exámenes específicos:

  • Examen de orina completo.
  • Examen de creatinina: se toma como una muestra normal de sangre, que evidencia cómo están funcionando los riñones.

Cabe señalar que los riñones sufren un envejecimiento normal que no concluye en una patología para las personas. Sin embargo, pueden presentar las mismas características de la insuficiencia renal. La prueba de creatinina y la evaluación por un médico harán esta distinción, pudiendo diagnosticar la insuficiencia renal oportunamente (sobre todo si el paciente es diabético o hipertenso).

Además, si has sido donante de riñón, naciste con un solo riñón, tienes una malformación en este órgano, o hiciste muchas infecciones urinarias cuando niño, eres considerado como un paciente de riesgo. A personas con este perfil, se recomienda hacerse un examen de creatinina en algún momento.

Tratamiento

  1. El primer paso, es controlar la condición que provoca la insuficiencia renal. Ya sea diabetes, presión arterial alta, enfermedad inmunológica u obstrucción urinaria (como cálculo o problemas en la próstata), debe ser detectado y tratado.
  2. Segundo, evitar que se dañe más el riñón, prohibiendo el consumo de antiinflamatorios.
  3. Tercero, prescripción de inhibidores de enzimas convertidoras o bloqueadores del receptor de angiotensina. Estos medicamentos retrasan la progresión de la enfermedad, bajan la presión arterial y protegen al corazón. Igualmente, son remedios disponibles en todas partes y que son económicamente accesibles.
  4. Cuarto, si la enfermedad ya está establecida y existe un daño mayor, se aplica un tratamiento para mejorar la acidez (bicarbonato de sodio) y bajar el ácido úrico en la sangre.

Según el doctor Cabrera, el objetivo principal de todos estos tratamientos, además de cuidar al paciente, es evitar la hemodiálisis (comúnmente, diálisis). No todos los pacientes tienen que llegar a esta alternativa. Cuando la insuficiencia renal está detectada y tratada, y el paciente no se encuentra en hemodiálisis, puede llevar una vida bastante normal.

Terapia de reemplazo renal

Cuando la insuficiencia renal es severa, el médico recomendará al paciente, una de estas alternativas para reemplazar al riñón:

  • Hemodiálisis: una máquina filtra artificialmente las sustancias tóxicas de la sangre.
  • Peritoneo diálisis: procedimiento que filtra las toxinas de la sangre ingresando un catéter por el peritoneo (membrana que cubre la superficie interior del abdomen) y se filtran las toxinas.
  • Trasplante renal.

En los cuadros donde exista obstrucción urinaria, se requiere de cirugía.

Tips de prevención

  • Estar atentos a la comida que consumimos.
  • Dejar la sal. Ni siquiera la sal baja en sodio disponible en el mercado (el potasio que contiene es nocivo en alguien con un riñón comprometido).
  • Bajar de peso.
  • Recordar que todo lo que le hace bien al riñón le hace bien al corazón.