En la medicina, en general, los exámenes se realizan como un apoyo a la hipótesis diagnóstica que se plantean los médicos después de un examen físico en la consulta. De esta forma, los diferentes especialistas pueden corroborar o descartar el diagnóstico de los pacientes y así plantear el tratamiento más adecuado.

Es por lo anterior, que Clínica Dávila cuenta con un laboratorio de cardiología del más alto nivel, con estándares internacionales y los equipos más modernos, que no sólo permiten diagnosticar las patologías con motivo de consulta más frecuentes como lo son la hipertensión arterial, las cardiopatías coronarias y la insuficiencia cardíaca, sino que cualquier afección al corazón.

En dicho laboratorio dirigido por el cardiólogo de Clínica Dávila, Iván Palma, se realizan todo tipo de exámenes no invasivos, tales como:

  • Electrocardiograma.
  • Ecografía transtorácica.
  • Ecografía transesofágica.
  • Ecografía de estrés.
  • Resonancia cardíaca.
  • Escáner coronario.
  • Test de Holter (para presión y arritmia).
  • Tilt test.

Para la realización de dichos exámenes no invasivos, se cuenta con un equipo de diez cardiólogos, que en su mayoría tienen formación en el extranjero para estudio de imágenes, dos enfermeras, diez técnicos en enfermería y técnicos de laboratorio.

Según el doctor Palma, lo que se busca en este laboratorio es ahondar un poco más en las enfermedades de los pacientes desde un punto de vista no invasivo. Asimismo, explica que existen exámenes más sencillos que se utilizan de primera línea a modo de diagnóstico y otros más sofisticados, para patologías más complejas.

“Tenemos exámenes como el test de esfuerzo que permite hacer diagnósticos de ese tipo y exámenes ya un poco más sofisticados como la ecografía con dobutamina. Los dos de diversa forma estresan o aceleran el corazón y nos permiten, de acuerdo a distintas herramientas como electrocardiografía, imágenes o síntomas propiamente tal, evaluar al paciente y ver si requiere una terapia más intensiva o exámenes más sofisticados”, confiesa.

Además, el experto explica que es sumamente relevante que los pacientes puedan acceder a toda esta gama de exámenes, ya que, “en los exámenes que nosotros disponemos podemos cuantificar mejor si el corazón está dañado, ver en qué magnitud está dañado y obviamente los pacientes que ya tienen un daño conocido, hacer una etapa de seguimiento para ver cómo el tratamiento los puede ir mejorando tanto en su calidad de vida como estructuralmente”.