|
Es un trastorno que involucra una
sensación anormal de movimiento, que se
experimenta con ciertas posiciones de la cabeza.
Puede ser subjetivo (cuando se sienta que uno
gira) u objetivo (cuando las cosas alrededor dan
vueltas).
Entre las causas podemos destacar:
- Infecciones de oído medio
e interno
- Los traumatismos en la cabeza
- Algunos virus
- Medicamentos
- Falta de riego sanguíneo
- Tumores del nervio acústico
- Desconocidas
El vértigo hace referencia
a una alteración del sistema vestibular
(alojado en el oído interno y cuyo centro
neurológico está en el tronco del
encéfalo).
Se pueden clasificar de muy diversas
formas. Una de ellas se basa en la localización
de la enfermedad que lo causa y los divide en
periféricos y centrales.
El vértigo periférico
es el causado por la afectación del laberinto
(oído interno) y nervio vestibular (el
que lleva la información del equilibrio
desde el oído interno al cerebro), y es
el más frecuente; los pacientes suelen
presentar además pérdida de audición
y zumbidos, presión y dolor en el oído.
El vértigo central es debido
a la alteración de los mecanismos neurológicos
del propio sistema vestibular. En estos casos
es frecuente la existencia de alteraciones de
la marcha y postura con inestabilidad muy llamativa,
visión doble, problemas para la deglución,
cefalea intensa, etc.
En cuanto a las alteraciones del
oído debemos mencionar, por orden de frecuencia,
el vértigo posicional paroxístico
benigno, la Enfermedad de Méniere y la
neuritis vestibular, que representan el 54 por
ciento de las consultas por mareo y vértigo.
Otras causas de origen otológico o periféricas,
como los tumores (neurinoma del acústico),
traumáticos, infecciosos, tóxicos
o idiopáticos, suponen el 33 por ciento.
Dentro de la patología neurológica,
la de origen vascular y la esclerosis múltiple
son las de mayor incidencia.
Generalmente, no se requiere de
ningún tratamiento. En ocasiones, se utilizan
medicamentos como antihistamínicos, anticolinérgicos
y sedantes hipnóticos que pueden reducir
los síntomas.
Cuando el cuadro es muy intenso
se realizan tratamientos quirúrgicos, con
drenaje de la linfa mediante incisiones en el
laberinto, la laberintectomía, la sección
de nervio auditivo y vestibular.
|