Ginecología y Obstetricia
 

Pediatría

  Enfermedades Cardiovasculares
  Neurología
  Hemato-Oncología
  Oncología Pediátrica
  Gastroenterología y Cirugía Digestiva
  Respiratorio y Cirugía Torácica
  Nefrología y Urología
 

Otorrino - Laringología

  Endocrinología y Diabetes
  Traumatología
  Oftalmología
  Nutrición Clínica
  Dermatología
 
Patologías en Oído
 

b) Otitis

La otitis puede afectar el oído externo o interno

Otitis externa

El oído de nadador (otitis externa) es una infección bastante común que normalmente se cura con tratamiento, aunque más o menos el 1% de los casos se puede tornar crónico (continúa durante un período de tiempo prolongado).

Esta enfermedad ocasiona inflamación, irritación o infección del oído externo y del conducto auditivo; su desarrollo puede estar relacionado con antecedentes tanto de exposición al agua como de trauma mecánico del oído, ocasionado por rasguños o por la presencia de objetos extraños en su interior. El oído de nadador es una condición que puede también desarrollarse por el hecho de nadar en aguas contaminadas.

Síntomas:

  • Dolor de oído que puede empeorar con el movimiento de la cabeza (trago)
  • Picazón en el oído o en el conducto auditivo
  • Drenaje del oído (pus amarillo, verde-amarillento, purulento o fétido)
  • Pérdida de la audición

El objetivo del tratamiento es curar la infección, que consiste en la aplicación tópica de gotas con antibióticos para atacar la infección, y corticoesteroides para reducir la picazón y la inflamación.

Si esta enfermedad no se trata, se pueden presentar complicaciones: Celulitis (infección de la piel circundante) y Otitis maligna externa, que puede causar infección ósea, ronquera y dificultad para tragar.

Otitis media

La inflamación sobreviene generalmente por infección (bacteriana o viral) que puede ingresar al oído desde la trompa de Eustaquio. La trompa, es un conducto que recoge los gérmenes de la cercanía (adenoiditis, sinusitis, rinitis). La infección también puede ingresar desde el oído externo a través de una herida o perforación de la membrana. Finalmente es posible que gérmenes en la sangre puedan infectar la mucosa del oído.

Entre los factores de riesgo se pueden mencionar:

  • Enfermedad reciente de cualquier índole (la cual disminuye la resistencia del cuerpo a la infección)
  • Hacinamiento o malas condiciones sanitarias
  • Factores genéticos (susceptibilidad del oído a infección que puede ser común en familias)
  • Altitudes elevadas
  • Clima frío

Síntomas

  • Dolor o molestias en el oído, dolor de oído (usualmente leve, sensación de presión en el oído)
  • Drenaje del oído con características purulentas
  • Pérdida de la audición


Además se manifiesta con o sin fiebre, irritabilidad, alteración en el sueño y alimentación, a veces vómitos, diarrea, etc.

La duración del tratamiento depende del tipo de antibiótico a usar y varía de 3 a 10 días (depende del antibiótico indicado).

Si las causas son diversas y es difícil el tratamiento, se realiza una canalización del tímpano (miringotomía), mediante un tubo de plástico implantado, para que la presión de líquido no dificulte la audición.

Es un proceso al cual debe dársele importancia, debido a que puede producir pérdida de la audición, además de destrucción estructural de los elementos del oído medio.

 

Médico Jefe del Servicio de Otorrinolaringología.

Dr. Eugenio Fantuzzi Alliende.

 

 

 

__________________________________________________________________
© Copyright 2004 Clínica Dávila y Servicios Médicos S.A. - Avda. Recoleta 464, Santiago de Chile.
® Todos los derechos reservados.
Términos y Condiciones de Uso
Diseño y desarrollo: Tisal
Mapa del Sitio | Home | Contáctenos