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El tabique nasal, es una estructura
compuesta de cartílago y hueso que divide
el espacio nasal en dos mitades más o menos
simétricas. Su función es la de
separar la fosa nasal derecha de la izquierda,
servir de soporte a la zona cartilaginosa nasal
y orientar el flujo aéreo en su circulación
por la nariz.
El flujo de aire en las dos fosas
nasales debe ser mas o menos simétrico,
pero en ocasiones el tabique nasal se encuentra
desviado alterando esta simetría y dando
lugar a ciertos problemas respiratorios.
Las desviaciones del tabique son
un conjunto de malformaciones o deformaciones
del tabique nasal:
- Las malformaciones son consecuencia
de un trastorno del crecimiento del cartílago
nasal. La dificultad respiratoria aparece de
forma progresiva entre los 7 y 15 años.
- Las deformaciones son
consecuencia de traumatismos en la nariz con
fractura de huesos nasales o fractura-luxaciones
aisladas del tabique. El inicio de la dificultad
respiratoria suele estar en relación
con el traumatismo.
Cuando existe dificultad
para respirar, se hace necesario respirar por
la boca, sobre todo por la noche durante el sueño.
Se ha relacionado también la desviación
septal con cefaleas, sinusitis, enfermedades del
oído, apneas en el sueño, problemas
pulmonares y cardiacos.
La técnica para la corrección de
la desviación septal se conoce como Septoplastia.
Actúa exclusivamente sobre el tabique nasal,
sin que la apariencia externa de la nariz se modifique.
Sólo deben operarse
aquellos pacientes que presentan desviaciones
francas (de origen traumático o por desarrollo).
Ante todo hay que descartar la presencia de otras
patologías responsables de la dificultad
respiratoria de la que se queja el paciente. No
se deben operar tabiques con desviaciones o espolones,
en pacientes que no se quejen de insuficiencia
respiratoria nasal.
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