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La pirámide nasal
se puede deformar por:
- Fracturas laterales, que
son aquellas en las cuales los golpes (codo,
mano, pie, objetos contundentes) provinieron
desde un costado e impactaron en uno de los
laterales nasales. Se llama fractura de Jarjavay
y suele producir: hundimiento de un lateral
y rotación de la pirámide con
laterorrinia franca.
son aquellas en las cuales el traumatismo fue
frontal (desde adelante y no desde el costado).
- Desviaciones por trastornos
de crecimiento: ocurren cuando el potencial
de crecimiento del tabique es superior al de
las estructuras óseas que lo contienen,
debiendo plegarse para poder seguir creciendo,
esto lleva a una rotación de la pirámide
nasal hacia el lado de rotación septal.
La cirugía cuyo propósito
es modificar el aspecto externo de la pirámide
nasal se denomina rinoplastia (RP). En ocasiones
el cambio en la forma externa de la nariz tiene
propósitos funcionales permitiendo una
mejor ventilación, especialmente cuando
existen desviaciones de crecimiento, o en fracturas
mal reducidas o que no fueron reducidas. A veces,
se hace para fines puramente estéticos,
para disminuir o aumentar el tamaño de
la nariz, cambiar la forma de la punta o del dorso,
estrechar los orificios nasales o cambiar el ángulo
entre la naríz y el labio superior.
La rinoplastia puede realizarse
bajo anestesia local más sedación,
o lo que es más frecuente, con anestesia
general, dependiendo de la complejidad de la cirugía
y de las preferencias de su cirujano. El procedimiento
se realiza enteramente por los orificios nasales,
por lo cual no quedan marcas exteriores.
El objetivo de la cirugía,
que dura por lo general entre 1 y 2 horas, es
separar la piel del soporte de la nariz, compuesto
por hueso y cartílago, que es esculpido
con la forma deseada. Finalmente la piel es redistribuida
sobre este nuevo soporte.
Posterior a ello, se coloca un yeso prenasal que
se deja unos 7 días. El paciente debe permanecer
en contacto con su cirujano durante los 30 días
posteriores a la cirugía.
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