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Las disfonías o alteraciones
de la voz, tienen un origen repentino, y se deben
a causas psicológicas, funcionales o traumáticas;
por su parte las disfonías de origen progresivo
comienzan con dificultades y paulatinamente van
en aumento; éstas son de causa orgánica.
Un trastorno que altera sólo
la función que ofrece el órgano
laríngeo y desaparece cuando éste
se utiliza correctamente. Es decir que el síntoma
fonatorio está dado por el mal uso del
sistema de fonación.
- Hablar excesivamente
- chillar, gritar
- excesivo aclaramiento de la
garganta y demasiada tos
- vocalizaciones forzadas
- cantar con una técnica
inadecuada
- inhalación de polvo,
humo y gases nocivos
- hablar con una intensidad y/o
tono más alto de lo que corresponde
La laringe o algún órgano
vecino presentan alteraciones que modifican las
características de la voz. Los síntomas
no dependen sólo del buen o mal uso que
de la voz se haga.
Laringitis aguda. Es la causa más
frecuente de disfonía y ocurre por una
inflamación de las cuerdas vocales debido
a una infección viral o a un uso excesivo
de la voz.
Nódulos de cuerdas vocales. Aparecen en
personas con un mal uso vocal, que hablan muy
alto, durante demasiado tiempo, o con una mala
técnica. Son frecuentes en profesores,
o niños que gritan mucho durante sus juegos.
Pólipos de cuerdas vocales. Las causas
son las mismas que para los nódulos, pero
aquí el componente inflamatorio es mayor.
Reflujo gastroesofágico. El reflujo de
material gástrico, sobre todo durante la
noche, puede producir irritación de las
cuerdas vocales y disfonía. Ocurre con
mayor frecuencia en personas mayores. La disfonía
es matutina y va cediedo a lo largo de la jornada.
Cáncer de laringe. Esta causa de disfonía
justifica por si sola la identificación
de otras causas de alteración de la voz
aunque sean aparentemente banales. Hay que sospecharla
sobre todo ante un paciente fumador. El tabaco
es la principal causa de cáncer de laringe.
Parálisis de cuerdas vocales. Por afectación
del nervio recurrente debido a cirugía
del tiroides o compresión consecuencia
de tumoraciones, o sin causa aparente.
Comienzan con el mal uso vocal
y, cuando éste se prolonga, provoca una
lesión orgánica.
Los síntomas que presentan
las disfonías, independientemente de cuál
fuera el origen son:
- Carraspeo
- Dolor al hablar
- Pinchazos en la zona del cuello
- Fatiga al hablar
- Voz ronca
- Sensación de pérdida
de la voz al finalizar el día.
La mayoría de las disfonías
pueden ser tratadas con reposo de la voz y la
modificación de malos hábitos en
el uso vocal. Inflamaciones de cuerdas vocales
o nódulos pueden ceder con este tratamiento.
Los nódulos que no responden a la rehabilitación
vocal, y los pólipos necesitan cirugía.
- Evitar el tabaco.
- Evitar agentes deshidratantes
como el alcohol o la cafeína.
- Beber abundantes líquidos.
- Humidificación
del ambiente.
- Evitar especias picantes
y alcohol en la dieta.
- No usar la voz durante
demasiado tiempo y/o a gran volumen.
- Si usa la voz de forma
profesional es conveniente recibir entrenamiento
y el apoyo de un especialista de la voz.
- Evita hablar o cantar
cuando su voz está dañada.
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