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La amigdalitis es la inflamación
de una amígdala o masas de tejido ovales,
carnosas, grandes que están en la pared
lateral de la orofaringe a cada lado de la garganta.
Las amígdalas ayudan a eliminar las bacterias
y otros microorganismos para prevenir infecciones
en el cuerpo.
Las causas de la amigdalitis incluyen
las siguientes: la bacteria Estreptococcus Betahemolítico
grupo A, los adenovirus, el virus de la influenza,
el virus Epstein-Barr, los virus parainfluenza,
los enterovirus, el virus del herpes simple.
Suelen ser más frecuentes
en los niños, apareciendo su mayor incidencia
entre los 3 y 6 años y decayendo su frecuencia
a partir de los 10 años.
Los síntomas pueden incluir
los siguientes:
- Amígdalas rojas, inflamadas
(a menudo cubiertas con una membrana amarilla,
gris o blanca).
- Placas blanquecinas sobre o
alrededor de las amígdalas, que están
inflamadas.
- Ampollas o áreas ulceradas
dolorosas en la garganta.
- Dolor de garganta repentino.
- Dolor al tragar.
- Dolor de cabeza.
- Pérdida de apetito.
- Malestar general.
- Escalofríos.
- Fiebre.
- Nódulos linfáticos
inflamados y blandos en el cuello o zona de
la mandíbula.
- Náuseas.
- Vómitos.
Prevención:
- Manténgase a distancia
(y mantenga a su niño) de cualquier persona
con amigdalitis o dolor de garganta.
- No comparta los utensilios,
vasos, cepillos de dientes, etc., con cualquiera
que tenga amigdalitis o dolor de garganta.
- Lávese las manos (y la
de su niño) frecuentemente.
- Cúbrase la boca cuando
tosa o estornude, y enseñe a sus hijos
a hacerlo también.
- Evitar enfriamientos.
La amigdalitis por infección
viral se trata de forma diferente que la causada
por una infección bacteriana. Generalmente,
la amigdalitis por infección de la bacteria
Estreptococcus puede tratarse con éxito
mediante la administración de antibióticos,
los cuales se pueden administrar mediante una
inyección única intramuscular o
con un curso de antibióticos orales durante
10 días. La amigdalitis viral no se trata
con antibióticos, ya que no son efectivos,
pero puede tratarse con otros medicamentos de
apoyo. En caso de herpes, con medicamento antiviral
específoco.
Por regla general, el tratamiento
antibiótico que indique el pediatra cura
el proceso agudo pero en algunos casos la inflamación
se hace crónica y el planteamiento puede
ser la extirpación. En ésta opción,
se debe valorar cuidadosamente las ventajas e
inconvenientes.
Causas más frecuentes de
extracción
- Aumento de su tamaño
- Amigdalitis seguidas
- Sospecha de tumor en el
tejido
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