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Las hormonas tiroideas se producen
en la glándula tiroides. Ésta se
localiza en el cuello (bajo la nuez de Adán).
Las hormonas tiroideas son esenciales
para la función de cualquier célula
del organismo. Regulan el crecimiento, la digestión
y la transformación de los nutrientes (metabolismo).
La glándula tiroides utiliza
yodo para fabricar las hormonas tiroideas: la
tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). El yodo
necesario para fabricar hormonas tiroideas se
encuentra en pescados, en mariscos, en el pan
y en la sal de mesa.
La producción de hormonas
tiroideas está controlada por la glándula
hipófisis, localizada en la base del cerebro,
a través de una hormona llamada "thyroid
stimulating hormone" o TSH. Cuando existe
exceso de hormonas tiroideas, la hipófisis
deja de segregar TSH, y viceversa, lo que mantiene
un nivel relativamente constante de hormonas tiroideas
circulantes.
El hipertiroidismo suele deberse
a un funcionamiento excesivo de la glándula
tiroides, en cuyo caso el nivel de TSH en la sangre
está muy bajo. En casos menos frecuentes,
el hipertiroidismo se debe a un exceso de producción
de TSH por la glándula hipófisis.
Entre las causas del hipertiroidismo
se pueden mencionar la enfermedad de Graves, los
tumores de la glándula tiroidea, de la
glándula pituitaria, de los testículos
y de los ovarios, la inflamación de la
tiroides por una infección viral u otro
tipo de inflamación, la ingestión
de cantidades excesivas de la hormona tiroidea
y la ingestión excesiva de yodo. La enfermedad
de Graves representa el 85% de todos los casos
de hipertiroidismo.
Enfermedad en la que toda la glándula
está aumentada de tamaño de forma
difusa, y que asocia tres componentes clásicos:
hipertiroidismo, protrusión de los ojos
(exoftalmos) y lesiones de la piel. El exoftalmos
puede preceder o acompañar al desarrollo
de hipertiroidismo, y puede llevar a la pérdida
total de visión.
La enfermedad de Graves puede ocurrir
de forma familiar. Los factores que pueden desencadenarla
incluyen el stress, el tabaco, la radiación
en el cuello, distintas medicaciones y algunos
virus.
La glándula tiroides a veces
contiene nódulos. Un nódulo puede
hacerse hiperactivo y producir un exceso de hormonas
tiroideas. Si el nódulo es único,
se llama adenoma tóxico, y si son muchos
los nódulos hiperactivos, bocio multinodular
tóxico.
Los síntomas frecuentes
son:
- Nerviosismo.
- Irritabilidad.
- Aumento de la sudoración.
- Piel delgada.
- Cabello fino y quebradizo.
- Debilidad muscular, especialmente
en los muslos y parte superior de los brazos.
- Manos temblorosas.
- Palpitaciones rápidas.
- Presión sanguínea
alta.
- Aumento en las evacuaciones.
- Pérdida de peso.
- Dificultad para dormir.
- Sensibilidad ocular a la luz.
- Mirada fija.
- Confusión.
- Ciclo menstrual irregular.
El tratamiento puede incluir los siguientes:
- El uso de medicamentos
antitiroideos que ayudan a disminuir el nivel
de hormonas de la tiroides en la sangre.
- El uso de yodo radioactivo,
ya sea en forma de pastilla o líquido,
el cual daña a las células de
la tiroides de manera tal, que la producción
de hormonas de la tiroides disminuye.
- Cirugía para extirpar
parte de la tiroides (nódulo hiperfuncionante).
- El uso de agentes beta
bloqueadores, los cuales bloquean la acción
de la hormona de la tiroides en el cuerpo (estos
medicamentos no cambian los niveles de hormona
de la tiroides en la sangre, pero hacen que
el paciente se sienta mejor).
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